RODRIGUEZ29112024

A pesar de infundios, la 4T avanza
Filiberto Pinelo Sansores 

Mérida.- La derecha mexicana no cesa en sus calumnias a la 4T creando cuanto escándalo mediático puede. Sin pruebas, acusa a personas por el sólo hecho de ser personajes importantes de la corriente que derrotó y expulsó del poder a sus desprestigiados políticos que hoy, en vano, intentan el retorno.

Tienen un sistema que les permite manchar prestigios sin asumir responsabilidades. Este consiste en elaborar calumnias y tuitearlas en redes sociales para que otros les den difusión en periódicos y noticieros de la gran prensa “libre” como si fueran verdades comprobadas. Así, en horas, arman movimientos cuyo propósito es golpear al gobierno o gobiernos del movimiento de transformación y minar la buena fama de sus líderes para que la sociedad piense que tan malos son unos como otros.

En la sección El detector de mentiras de las conferencias mañaneras de la presidenta Claudia Sheinbaum, cada miércoles, se presentan breves cápsulas que recogen algunas de las más sobresalientes falsedades de los bucaneros de la prensa, que en los gobiernos anteriores recibían abundantes untadas por alabar al gobierno y hoy están en la acera de enfrente porque en la que estaban ya no les dan ni un quinto. Son los encargados de hacer circular las noticias falsas o alteradas cuyo único fin es debilitar a un gobierno, el de la 4T, al que sueñan, inútilmente, con derribar.

Sobresalen los Loret de Mola, los Riva Palacio, los Alatorre, los Anabel Hernández y otros difamadores profesionales dedicados al vergonzosos oficio de inventar mentiras y darles difusión. Son los primigenios -los que proporcionan los materiales a los demás- creados por ellos mismos o por correligionarios suyos de grupos extranjeros de derecha.

Un ejemplo, Loret, con base en el invento de un grupo de congresistas gringos de derecha se tomó la puntada de gritar a los cuatro vientos el bulo de que el “Tren Maya fue financiado por el Partido Comunista Chino”. De este tamaño son las mentiras que, sin rubor, difunden.

El director del Diario de Yucatán, en su columna del domingo anterior escribió sin sonrojarse por repetir una información sobre la cual no tiene la más mínima prueba: que “En medio de la crisis por los aranceles, trasciende que en EE.UU. está abierto un expediente contra López Obrador por sus vínculos con el narco mediante el financiamiento a Morena”.

Jamás, el señor ha dicho una sola palabra condenando a quienes fueron causa determinante de la situación de inseguridad que vive el país; nunca nada sobre Calderón o García Luna; ni siquiera sobre Peña Nieto en cuyo sexenio el crimen organizado y la corrupción que ya traían vuelo auguraban lo por venir; pero no deja de calumniar a quien cree es el causante de que su mundo se haya derrumbado. No le importan los datos. Este tipo de periodismo ignora lo que organismos autorizados, como el INEGI o del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública dicen y basa sus afirmaciones en especulaciones de “expertos” a su medida.

Se sabe, con datos que provienen de las 32 Fiscalías, estatales, concentrados y analizados por dicho Secretariado, que mientras en febrero de 2019, hubo 100.9 homicidios dolosos diarios en promedio, en febrero de 2025, la cantidad bajó a 74.7, una disminución del 26 por ciento. Eso ni en sueños ocurrió en los sexenios anteriores. Por el contrario, con Calderón este tipo de homicidio aumentó en 192.8 por ciento y con Peña, 59 por ciento.

Delitos de alto impacto como el feminicidio, el robo, el secuestro y otros, han tenido disminuciones aun mayores. Como nunca han sido capturados capos y matones. Tan sólo del 1 de octubre del 2024 al 9 de marzo de 2025 han sido detenidas 14 mil 517 personas por delitos de alto impacto; asegurado 7 mil 375 armas de fuego, 125.8 toneladas de droga, incluyendo mil 271 kilos y un millón 640 mil 286 pastillas de fentanilo. Pero esto por un oído le entra y por otro le sale.

En este escenario se inscribe el escándalo mediático que la derecha organizó en torno al caso de la aparición de un campo de entrenamiento del crimen organizado en el que se encontraron prendas de vestir, zapatos y algunos huesos calcinados en un rancho previamente asegurado por la Fiscalía del Estado de Jalisco quien lo tenía bajo su resguardo; de inmediato, se inició una gran campaña nacional claramente orquestada contra el gobierno federal como si de él fuera la responsabilidad de las desapariciones.

Acomodando los hechos a su conveniencia, toda la derecha se lanzó en contra de quien no tiene responsabilidad en el caso pues era una Fiscalía estatal quien lo tenía en sus manos y debió cumplir los protocolos establecidos, como aclaró el Fiscal Gertz Manero en su conferencia el miércoles 19.

“La información que ha recabado la FGR es que hubo una denuncia anónima a la Guardia Nacional, y el informe policial señala que hubo una confrontación cuando acudieron al lugar, y que en razón de ello se detuvo a diez personas. Luego la Guardia Nacional entregó toda la información relacionada con el Rancho Izaguirre a la Fiscalía General de Justicia de Jalisco”, aseguró.

Sin embargo, poniendo toda la carne en el asador, la derecha en su conjunto ha querido usar el caso para presentar al gobierno de Claudia Sheinbaum, cosa absurda, como responsable de las desapariciones forzadas habidas y por haber en México. Cuando cree que la coyuntura le es propicia porque el país está sometido a la metralla del aspirante a dictador universal que anida en la Casa Blanca y ve llegada la oportunidad de que alguna acción del imperio la ayude a levantarse de la lona y regresar al poder se lanza con todo lo que tiene y gasta mucho dinero en lanzar lodo.

Sin embargo a pesar de todo el dinero gastado en propaganda para alcanzar sus fines -portales, diarios impresos, canales televisivos y sobre todo hashtag de X antes Twitter- no avanza ni un centímetro porque la realidad se impone pues está a la vista la transparencia con que el gobierno actúa.