GOMEZ12102020

Aldous Huxley
Ismael Vidales

Monterrey.- Aldous Leonard Huxley (1894-1963) fue un importante escritor inglés, estudioso de la botánica y un inspirador de la revolución psicosocial de los 60’s que conocimos en México como “Onda psicodélica” caracterizada por el consumo de drogas, especialmente la LSD.

     Huxley sufrió a los 16 años una grave enfermedad en los ojos que lo mantuvo prácticamente ciego durante 18 meses. En 1932 publicó su obra más importante “Un mundo feliz”. Esta novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia o educación a través del sueño que, combinadas, cambiarían radicalmente la sociedad. El mundo descrito por Huxley en esta novela es una especie de utopía, irónica y ambigua: describe una humanidad desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices.

     Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se alcanzan después de eliminar muchas otras, como la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía, mediante el uso de una droga llamada “soma”, utilizada para mantener dominada toda la población.

     En 1933 Huxley visita Guatemala, Honduras y México y de este viaje deriva su libro “Más allá del Golfo de México”. En 1936 escribió “Ciego en Gaza” de carácter autobiográfico, y en 1942 escribió “El arte de ver” en el que narra sus esfuerzos para recuperar la visión. Desde 1952 comenzó a consumir drogas.

     En 1952 visitó la pequeña ciudad francesa de Loudun, escenario de un extraño caso acontecido en el siglo XVII, en el que un grupo de monjas fueron víctimas de una posesión demoniaca, lo cual dio tema para que publicara ese mismo año su libro “Los demonios de Loudun” y se filmaran al menos dos películas sobre este tema.

     En enero de 1952 se detecta cáncer a su esposa Marie quien muere el 12 de febrero de 1955 y Aldous se casa el 19 de mayo del año siguiente, en Yuma, Arizona, con la violinista y psicoterapeuta italiana Laura Archera con quien vivió hasta 1963.

     En 1954 publicó “Las puertas de la percepción” obra que tuvo mucha influencia en la sociedad norteamericana y fue la base del movimiento psicodélico. Todos esos años Huxley fue consumidor de mezcalina y LSD, circunstancia que lo llevó a que enfermara gravemente de cáncer en la lengua que le provocaba dolores terribles que lo orillaron a tomar la decisión de morir voluntariamente, pidiendo a su esposa el 22 de noviembre de 1963 (el mismo día que Kennedy fue asesinado) que le inyectara LSD y mientras moría le leyera al oído “El Libro Tibetano de los Muertos.”

     Sus restos fueron incinerados y sus cenizas trasladadas ocho años más tarde a Inglaterra, donde descansan junto con las de su familia. Laura, su esposa, escribió una carta a Julián el hermano mayor de Aldous en la que le cuenta detalladamente cómo fue que Aldous le pidió que le inyectara LSD, cómo se lo inyectó y de qué forma lo acompañó en la decisión de morir por ese medio.

     Carta de Laura a Julián

     No sé exactamente qué hora era, me pidió una pastilla y escribió ‘Prueba LSD 100 intramuscular’ […]. Le pedí que me lo confirmara. Súbitamente supe con claridad que estábamos juntos de nuevo tras dos meses de charlas tortuosas. Entonces supe lo que tenía que hacerse. Fui rápidamente a la otra habitación en donde estaba el Dr. Bernstein viendo la TV, acababan de anunciar el asesinato de Kennedy. Tomé el LSD y le advertí ‘Se lo voy a inyectar, él lo pidió’. Regresé a la habitación de Aldous y preparé una jeringa. El Dr. me preguntó si quería que él aplicase la inyección -tal vez por que vio como mis manos temblaban-.

     Su pregunta me hizo tomar conciencia de mis manos y respondí ‘No, yo tengo que hacerlo’. Me silencié y cuando lo inyecté mis manos estaban firmes. A continuación sentí que compartimos una gran liberación. Creo que eran las 11:20 cuando le di su primera inyección de cien microgramos. Me senté cerca de su cama y le dije ‘Mi vida, quizá en un rato lo tomare contigo’ […] Súbitamente me pareció que había aceptado la muerte; se había tomado esta medicina moksha en la cual creía. Estaba haciendo justo lo que había escrito en ISLAND, y tuve el sentimiento que estaba interesado, liberado, y quieto.

     Tras media hora la expresión de su rostro comenzó a cambiar un poco y le pregunté si sentía el efecto del LSD, y me respondió que no. Sin embargo, creo que algo ya había sucedido. Esto era característico en Aldous, el percibir tardíamente el efecto de una medicina, incluso cuando era evidente que el efecto estaba ahí, a menos que el efecto fuese sumamente intenso el siempre respondía ‘aún no’. Ahora su expresión reflejaba el efecto que se provocaba en él cada vez que tomaba la medicina moksha, cuando lo envolvía está expresión de inmensa plenitud y amor. Y si bien este no era el caso, si había un cambio notable en comparación a un par de horas antes. Dejé pasar otra media hora y decidí administrarle otros cien microgramos. Le dije que lo iba a hacer y estuvo de acuerdo. Le apliqué la otra inyección y comencé a hablarle. El estaba muy callado y sus piernas comenzaron a enfriarse […] Le dije: ‘Ligero y libre’ y luego agregue con más convicción ‘suelta, suelta, déjalo ir, querido; de frente y hacia arriba. Estás yendo derecho y hacia arriba. Voluntaria y conscientemente te estás yendo, voluntaria y conscientemente, y lo estás haciendo hermosamente; lo estás haciendo en forma tan hermosa, te diriges hacia la luz, hacia el amor más elevado. Es tan fácil, tan hermoso […] Yo estaba muy cerca de su oído, y espero haber hablado clara y entendiblemente. En algún punto le pregunté ‘¿Puedes escucharme?’ y él respondió apretando mi mano. Me escuchaba […] La vibración de su labio inferior duró solo unos momentos y parecía responder a mis palabras: ‘Con calma’ y ‘lo estás haciendo de manera voluntaria, consciente y hermosa, estás yendo de frente y hacia arriba, ligero y libre, hacia la luz, hacia la luz, hacia el amor pleno. La vibración cesó y su respiración se hizo más lenta, cada vez más lenta, y no hubo la más mínima señal de contracción o lucha. Simplemente la respiración se fue diluyendo y a las 5:20 cesó por completo.

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Notas:
-En el hinduismo, el término moksha se refiere a la liberación espiritual.
-Los hinduistas creen que cada alma está atrapada en un cuerpo material, y que cada actividad (buena o mala) obliga al alma a volver a nacer (Samsara) en un próximo cuerpo con el cual disfrutar las reacciones del buen karma (actividades bondadosas) o sufrir las reacciones del mal karma (actividades maliciosas).
-La experiencia de moksha se refiere a la liberación del hombre de las ataduras del karma, significa trascender al conjuro del maya y es uno de los objetivos del hinduismo.