PEREZ17102022

ANÁLISIS A FONDO
Niega Noboa el Derecho Internacional
Francisco Gómez Maza

· Empezó el jaloneo en la CIJ
· Daniel Noboa se victimiza


Ciudad de México.- Indudablemente que el ex vicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, es un perseguido político. Es perseguido y acusado de delitos comunes por un gobierno conservador, de derecha, y el gobierno de México estaba, cuando concedió el asilo, y está en su obligación de asilarlo, de acuerdo con la Décima Conferencia Interamericana, realizada en Caracas, Venezuela el 28 de marzo de 1954, en vigor desde el 29 de diciembre de ese mismo año de conformidad con el Artículo 23 Serie sobre Tratados, OEA, N.º 18. Con fundamento en estos acuerdos firmados por los miembros de la OEA, el gobierno de México otorgó el asilo político al ex vicepresidente Jorge Glas, acusado de delitos de corrupción por el gobierno conservador de su país. Y la canciller Alicia Bárcena, secretaria de Relaciones Exteriores, aseguró que México tiene razones para temer por la seguridad del ex vicepresidente del Ecuador, Jorge Glas, encarcelado luego de que fue secuestrado en el allanamiento policiaco de la embajada en Quito, hecho criminal defendido por el gobierno ecuatoriano como necesario para detener a Glas con el argumento de que el gobierno de México había dado protección diplomática a un criminal. Sin embargo, el gobierno ecuatoriano no podía violar la soberanía mexicana sobre el edificio donde despacha el equipo diplomático que representa los intereses del Estado mexicano.

Además, acusó que la nación ecuatoriana pudo haber manifestado su inconformidad con el asilo político que se le ofreció al ex funcionario de Ecuador ante la Corte Internacional de Justicia, sin embargo, no lo hizo. "Ecuador pudo haber argumentado su inconformidad ante la CIJ hace tres meses. México tiene razones para temer por la integridad de Jorge Glas" y consideró como un "peligroso precedente" que el gobierno de Noboa compare la irrupción de la embajada mexicana con el asilo ofrecido a Glas. "Equiparar la irrupción violenta a la embajada por el desacuerdo respecto al derecho de México de otorgar asilo a Jorge Glas sentaría un peligroso precedente. No hay excepción alguna a la inviolabilidad diplomática. No es equivalente". Asimismo, Bárcena explicó que el derecho de asilo se otorga para proteger a una persona expuesta a riesgo vital por razones políticas.

El gobierno de Noboa dice que México no atendió llamados al diálogo. La verdad es que, una vez Glas bajo la protección diplomática mexicana, el único diálogo posible debió ser para que Noboa le concediera el salvoconducto para que la embajadora pudiera conducirlo en un avión a la Ciudad de México, en calidad de asilado político. Algo más grave ocurrió con las dictaduras de América del Sur de hace unas décadas. Las embajadas de México en Brasil, Argentina, República de Chile estuvieron abarrotadas de ciudadanos que se sentían perseguidos por aquellos gobiernos golpistas. México se llenó de ciudadanos sudamericanos de lo más granado de sus países que llegaron a ocupar cátedras en las mejores universidades comenzando con la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Jamás a los dictadores militares se les ocurrió allanar una embajada mexicana porque consideraran criminales comunes a lo asilados por la diplomacia mexicana. El gobierno ecuatoriano está pecando de ignorante en los principios de la convención de 1954 que consagra el asilo político a los enemigos de los regímenes que detentan el poder en sus respectivos países. Por algo, los miembros de la Organización de Estados Americanos, incluido el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica, condenaron el allanamiento de la embajada mexicana perpetrado por fuerzas de la policía ecuatoriana que al unísono vejaron al personal diplomático mexicano.

De acuerdo con versiones periodísticas, Ecuador se llenó de razones, detallando que México hizo caso omiso a las repetidas peticiones de diálogo y negociación por parte de su gobierno desde el mes de diciembre, fecha en la que el ex vicepresidente pidió asilo político. Inclusive alegaron que, en al menos tres ocasiones, se le pidió a la embajadora mexicana Raquel Serur autorización para entrar en la sede diplomática, sin consentimiento y diálogo por parte de las autoridades mexicanas. La verdad, la embajadora mexicana habría estado tonta si concede permiso a los esbirros de Noboa para secuestrar a Glas. Alega Ecuador que Glas había sido condenado en dos ocasiones en 2022 por delitos de asociación ilícita y cohecho agravado por el caso Odebrecht. Pero, y el mismo defensor ecuatoriano reconoce que “Aquellos días se encontraba en libertad condicional tras cumplir cuatro años y medio de condena y en orden de prisión preventiva. Por ello, el gobierno de Daniel Noboa sostiene que México incumplió los tratados internacionales actuando de manera contraria al marco jurídico convencional.”

¡Hágame usted el favor! Qué insulsa manera de confrontarse ante un Tribunal.