RODRIGUEZ29112024

Ay, Silvano
Samuel Schmidt

Austin.- Recuerdo que mis amigos michoacanos me comentaban molestos que el gobernador estaba hacienda de las suyas, pero no se referían a buenas acciones, sino que estaba en pleno atraco, comprando ranchos y con una corrupción mayor.

Ahora nos enteramos que lo acusan de un daño patrimonial de solamente unos cuantos miles de millones de pesos. O sea que en el caso de los cuarteles fue descuidado, porque una empresa, que bien podría haber sido suya, le rentó al gobierno del Estado, “aire”, o sea, propiedades que no eran de ella, aunque luego las compró y luego las compró el gobierno del Estado. Imaginación no les falta.

En una ocasión cruzando la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso, un agente de migración me reconoció por mi segmento en la televisión e inició el siguiente diálogo:

- ¿Por qué no detienen a Salinas?
- Porque no está acusado de nada.
- Pero se robó mucho.
- Pero no hay pruebas y sin pruebas no se puede detener.
- No es posible.
- Sí es posible, son rateros, no pendejos.

Silvano tal vez pensó que había borrado todas las pruebas, pero se le escapó el pequeño fraude de los cuarteles.

Siendo aún gobernador corrió el rumor de que Silvano era socio de Latinus; el portal Sin embargo listó como socios a la ex subsecretaria Patricia Olamendi y su hijo; a Miguel Alonso, ex gobernador de Zacatecas; a Marco Antonio Estrada Castilleja, secretario privado del gobernador Silvano Aureoles; y a Federico Madrazo Rojas y Alexis Nickin Gaxiola, hijo y yerno de Roberto Madrazo Pintado. Madrazo recibió contratos muy jugosos del gobierno de Silvano.

Es muy sano políticamente que surjan medios de comunicación alternativos, aunque tengan un marcado sesgo anti gubernamental, pero dada la cercanía de los socios al poder, es conveniente y necesario que sepamos el origen del dinero.

Aunque Silvano oculte la mano tras su secretario particular, la mano se ve clarita, igual que la de Madrazo, que jura no ser parte del proyecto. O como bien dice el dicho: si camina como pato, grazna como pato…

Yo creía que Silvano solamente era corrupto, pero ahora me entero que amenazó a una diputada federal para que no votara para desaforar a su amigo Cabeza de Vaca, otra fichita política. La diputada votó a favor y fue acosada por la familia Aureoles Conejo; ella declara que compartió las amenazas con los jefes de su partido (Trabajo), que informaron al coordinador jurídico de la presidencia y al presidente López Obrador; el resultado: dejaron en paz al amenazador y le mandaron guardia.

No deja de sorprender toda esta historia, donde siempre gana la impunidad.

En México, muchas cosas andan mal, menos la información que le llega a los altos niveles políticos, y si yo me enteré de las andanzas de Silvano, seguramente lo hicieron los líderes nacionales.

La pregunta obligada es por qué no hicieron nada. ¿Por qué se actúa ex post facto, o sea, cuando los culpables ya se dieron a la fuga y en caso de poderlos atrapar, se inicia una batalla jurídica para traerlos de regreso. Sobran los casos, pero destaca Lozoya, o Duarte (el de Chihuahua), que fue reemplazado por otro ratero, denunciado ampliamente.

Por cierto, yo publique la crónica del despojo que realizó Corral de los duartistas; y aunque una secretaria del gabinete de Sheinbaum dijo no estar enterada, lo cierto es que una corriente de Morena evitó que el pillo entrara al gabinete, para que fuera premiado con seis años de impunidad en el senado.

La relación del crimen y el poder es añeja y “tolerada”. Una amiga fue secuestrada por una pandilla protegida por un alto funcionario de la Ciudad de México; este sigue pululando en las altas esferas políticas.

Las trapacerías de García Luna se sabían y se denunciaron apropiadamente. De la herencia de Murat ya ni para qué preocuparnos, porque parece estar bajo buen resguardo; del fraude del ex gobernador Reyes Baeza y compinches en el ISSSTE nos estamos enterando y por supuesto sabemos de la Estafa Maestra de Peña Nieto, quien goza de un exilio dorado en España; Segalmex ha quedado bien sepultado. La verdad es que no tengo espacio ni estómago para seguir con la lista.

México es un país diseñado para no funcionar, donde la justicia funciona selectivamente, o sea, cuando hay necesidad de que funcione. Las altas esferas del poder se enteran en tiempo real de las trapacerías que se cometen, pero las dejan pasar, ya con el tiempo se podrá actuar o no. Me dice un amigo: “Estoy enterado como cualquier ciudadano de que (Silvano) se enriqueció del erario, y que por dinero negociaba cualquier tipo de principios”.

Vox populi y las campañas de desprestigio traducen este fenómeno como el logro de pactos; otros dicen que es el principio de quítate porque ahora me toca a mí; y no se actúa, con la esperanza de que los que lleguen saben que llegó su tiempo y no le sirve a nadie calentar la plaza. ¿Será que hay para todos y que la democracia consiste en que lleguen nuevos agraciados?