GOMEZ12102020

Chisme de Semana Mayor
Joaquín Hurtado

Monterrey.- Eleno Sifuentes ya se vacunó. Lo supimos porque su concubina María Yesenia lo comentó en el grupo de wats. No lo hizo por mal, simplemente a Yese se le salió el dicho naturalmente, pensó que ya todos sabíamos. Eleno fue, cual subrepticia serpiente, y se coló en la fila del rancho de sus parientes, se hizo pasar por vaquero, cuando no sabe diferenciar un borrego de un chivo, una mazorca de un olote. El incendio en la sierra ni lo detuvo. Exigió su vacuna a punta de insultos hasta que la obtuvo. No hablo por envidia, aunque aquí el alcalde no tiene para cuándo, nos trae como gallinas descabezadas. La rabia que me da es que ayer Eleno andaba desanimando a los demás viejos del barrio para que no se vacunen.

     Así nos dice el vaquero impostor por asustarnos: Para qué se inyectan, ingratos, si como quiera se van a morir, esa vacuna es ponzoñosa, pócima diablera porque es una mezcla sintética de sangre de murciélago egipcio con goma de opio de Sinaloa. Se lo dijo a doña Crucita la de los geranios. Le dio patatús a la pobre. Yo no daba crédito a tanta malevolencia, semejante infundio en Semana Mayor. Pero luego lo oí de boca de Tripón lombriciento, el marido viudo de la enfermera nuclear. Así se la pasa hablando de más el descastado. Hay que ponerle un basta, un tapón en el hocico. Por eso hago este llamado público, esta denuncia formal ante el santo tribunal de feis.

     Eleno es un fariseo, un mentiroso, un malandrín, un mal vecino. Un peligroso retruécano, un sinónimo infernal, una metáfora del averno. Si lo tienen en sus redes bórrenlo a la fregada. Díganle que yo dije que no tiene cara de andar echando pestes del noble piquete, si no sabe que no ladre. Yo, en cambio, sí tengo pruebas de que él ya se puso la primera dosis, ok, tope donde tope. En corto les aviso que tengo listo un plan para desenmascarar al ranchero montaperros cuando le toque ir por la segunda dosis.

     Ahí mero le voy a decir su precio delante del comisario ejidal y sus parientes con un Tik Tok viral. ¿No que no tronabas, pistolita? Ojalá que la mezcla de vampiros egipcios con flores de opio lo dejen turuleco para siempre, no se merece menos. Aunque no se lo deseo por mal, al fin y al cabo somos como hermanos, es padrino de mi hija la menor, la que salió con su domingo siete, pero a ella ya la perdoné. A él no.