Monterrey.- López Obrador advirtió: “A la primera manifestación de 100 000 personas en mi contra, y que vea que en las encuestas no tenga apoyo, me voy”; sin esperar la revocación de mandato.
Lo dijo este martes, cuando condenaba las violentas agresiones de las feministas en Cd Mx. Ni venía al caso, pues no exigen su renuncia, las chicas solo quieren divertirse.
Pero le puso a sus opositores la vara muy baja. Para las encuestas solo bastan dos o tres sondeos, manipulados abajo del 60% de popularidad.
Dicen que, llenando el zócalo de México y algunas calles aledañas, se superan los cien mil asistentes, así que también parece de cascarita. FRENAAA asegura que hay más de 30 millones de mexicanos inconformes, la Alianza Federalista de Gobernadores dice representar a 39 millones de habitantes, el PAN obtuvo en las elecciones de hace dos años 10 millones de votos. Digamos que de jodido completan 50 millones, suficientes para armar mucho más de lo que plantea López Obrador.
Con ello será suficiente para exigirle que honre su palabra y se vaya a Palenque Chiapas.
Lo expresado por el presidente invita a que la gente salga a llenar calles y plazas; pero no lo harán solo sus adversarios. En 2018 el Peje obtuvo 30 millones de sufragios. Hasta hoy se ha abstenido de convocar a manifestaciones a su favor, pero si se cierne la amenaza de la renuncia, sin duda que sus seguidores saldrán a expresarle respaldo incondicional, con o sin permiso.
Sería deseable que todas las marchas fueran pacíficas, pero no hay garantía alguna, están al acecho los grupos auténticamente anarquistas, y aprovechar el momento para dedicarse a la rapiña, como cuando el gasolinazo en 2017.
Como quiera ahí está la apuesta del Peje, a ver quiénes le entran.