GOMEZ12102020

El puesto y el líder
Asael Sepúlveda 

Pobre Ike. Se va a sentar en la Oficina Oval
y va a empezar a girar órdenes,
creyendo que lo van a obedecer.

Harry S. Truman

Monterrey.- La frase que abre este texto refleja lo que Truman, Presidente saliente de Estados Unidos, pensaba del estilo de liderazgo de Dwight Eisenhower, general de 5 estrellas y héroe de guerra por haber comandado la invasión que contribuyó a poner fin a la segunda guerra mundial en el frente de occidente.

Aun cuando Truman firmó la orden para el bombardeo nuclear sobre Japón, tenía muy claro que en política, si no hay capacidad de persuadir, se avanzará muy poco. Sobre todo hacia adentro de las propias fuerzas, que no por propias dejan de tener sus rejuegos e intereses.

Eisenhower era un militar de academia y en las fotos lo vemos siempre en sus rol de mando militar, rodeado de sus oficiales responsables de ejecutar las órdenes del jefe.

Tal vez por ello, Truman percibió en él un hombre acostumbrado a dar órdenes que se obedecerían sin chistar. Lo que le faltaba aprender es que en el mundo de la política las cosas son muy diferentes.

Los liderazgos políticos tienen que convivir con sus opositores y buscar soluciones de conciliación, cosa que desespera a los técnicos y a los militares.

En su notable obra El mundo hasta ayer, Jared Diamond hace notar que en los ejércitos tribales que él conoció muy bien, todos los guerreros tienen básicamente el mismo rango. Los jefes son reconocidos como tales por su bravura o por su experiencia, pero tienen que ejercer su autoridad más por persuasión que por jerarquía.

Precisamente por eso, dice Diamond, en las sociedades tribales es más complicado alcanzar acuerdos de paz definitivos, porque difícilmente hay una autoridad suprema con la cual negociar.

¿Cuál es el mejor de autoridad y organización? Temas de fondo para discutir.