PEREZ17102022

El último informe de AMLO
Filiberto Pinelo Sansores

Mérida.- El sexto informe del presidente Andrés Manuel López Obrador fue una apretada síntesis de los logros obtenidos por su gobierno en casi seis años, que explican por qué los mexicanos le revalidaron su apoyo y decidieron –con su voto– que su trabajo merecía ser continuado por alguien que tuviera su mismo temple, su mismo empuje y sus mismos ideales, Claudia Sheinbaum, quien se convertirá en la primera presidente en 200 años del México independiente.

No es posible, en un breve artículo, abarcar la inmensa temática contenida en el informe, pero sí mostrar algunos ejemplos representativos del enorme esfuerzo realizado.

Como nunca se combatió la pobreza durante el sexenio. Mientras que con Calderón y con Peña cada mes se empobrecían 100 mil personas, con AMLO, por el contrario, cada mes salían de la pobreza 100 mil seres humanos. Según el INEGI, de 2018 a 2022, en sólo 4 años salieron de ella 5 millones 100 mil personas. Hace pocos meses, el Banco Mundial dio a conocer que de 2018 a 2023 la pobreza en México pasó de 34.3 millones de personas a 24.7; es decir, 9.5 millones de mexicanos la abandonaron en el breve lapso.

El salario mínimo se incrementó en más del 100 por ciento, en términos reales, algo que no había ocurrido en los últimos 40 años, porque la oligarquía que mandaba exigía a sus empleados del Prian mantenerlos congelados.

Todos los adultos mayores del país reciben una pensión de 6 mil pesos bimestrales. Un millón 482 mil personas con discapacidad son apoyadas con 3 mil 100 pesos bimestrales. 10 millones 878 mil 500 estudiantes de preescolar, primaria y secundaria tienen beca. Todos los estudiantes de preparatoria en escuelas públicas también. Un millón 32 mil 895 estudiantes universitarios de familias pobres lo mismo. Este 2024 el monto bimestral de esa beca ha sido de 5 mil 600 pesos. Se apoya cada año a 262 mil madres solteras para que sus hijos no abandonen la escuela.

Se entregaron 85 mil millones de pesos de manera directa a sociedades de madres y padres de familia para el mantenimiento de 174 mil escuelas públicas. Se han creado 202 universidades para el Bienestar Benito Juárez en las zonas más pobres y marginadas del país donde estudian becados 56 mil 464 alumnos. De esas universidades han egresado 7 mil 755 estudiantes, de los cuales 3 mil 299 ya son profesionales titulados. Esta es un muestra de cómo este gobierno, no con palabras sino con hechos, a diferencia de los anteriores, atiende a los más desfavorecidos.

La atención a los jóvenes ha sido prioridad. Hasta hoy ha invertido 132 mil millones de pesos para financiar el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que consiste en que trabajan de aprendices -en talleres, tiendas, empresas y en otras actividades productivas- 2 millones 973 mil 455 muchachas y muchachos. Para dimensionar la magnitud de lo invertido es preciso decir que supera a todo lo destinado a los jóvenes durante los cinco sexenios anteriores. Eso explica, en gran medida, la descomposición social que propició el aumento de la violencia gestada en sexenios anteriores, de la que hoy se queja la derecha que, sin embargo, lo único que hizo por estos jóvenes cuando gobernó fue acuñar para ellos la etiqueta de “ninis”.

Otro gran rubro fue el de la atención de la salud. Se constituyó en 23 estados de la república, cuyos gobiernos firmaron con el gobierno federal los acuerdos respectivos, un sistema de salud -el IMSS-Bienestar-para todas sus habitantes que carecen de seguridad social, que puede considerarse de los más avanzados del mundo. Los estados gobernados por los partidos de oposición, con pretextos que envolvían razones de corrupción o ideología neoliberal se negaron a firmarlos. Entre ellos estuvo Yucatán, encabezado por el panista Mauricio Vila quien, entre otras causas, por este hecho, su partido, que estaba coaligado con el PRI, fue derrotado en las urnas por el candidato de Morena, Joaquín Díaz Mena, que, como uno de sus compromisos de campaña ofreció firmar el acuerdo.

El IMSS-Bienestar cuenta con 11 mil 935 unidades médicas o centros de salud y 669 hospitales en poco menos de 2 mil 500 municipios; tiene 42 mil 322 médicos generales, 126 mil 762 enfermeras y 30 mil 346 especialistas. Las convocatorias a médicos generales, especialistas, enfermeras y otro personal son constantes. La dotación de equipos médicos modernos suficientes para la atención a los pacientes y de las medicinas necesarias para su curación han significado un paso cualitativo entre el ayer y el ahora. La derecha se burla porque el mandatario dice que es igual o mejor que el de Dinamarca; pero quienes lo usan afirman que es mucho mejor que los que, por años, han ofrecido los gobiernos del Prian que hacen con ellos negocios como el de la compra de medicina a precios inflados.

Un tercer importante rubro es el del combate a la corrupción. En los dos sexenios anteriores se realizaron condonaciones a muchos grandes contribuyentes, por un monto acumulado de 413 mil millones de pesos. Antes, los causantes más grandes no pagaban impuestos, ahora casi todos pagan. En este se prohibió ese privilegio. Desafortunadamente, algunos remisos buscan la protección del Poder Judicial y la consiguen. El caso más notorio es el del oligarca Ricardo Salinas Pliego, que debe más de 60 mil millones al fisco desde hace años, y con la ayuda de tribunales y ministros, no paga.

Solo el combate al huachicol que generó ahorros por 342 mil millones de pesos, cantidad que costó construir la refinería de Dos Bocas –por lo que desde cierto punto de vista, esta salió gratis– y la cancelación de un aeropuerto sobre el agua en Texcoco –enorme dispendio que encerraba grandes negocios turbios para sus constructores de la oligarquía gobernante–, y en su lugar hacer uno que costó menos de la cuarta parte en Santa Lucía, redituaron una buena cantidad de dinero al gobierno de la 4T.

Según AMLO “por no permitir la corrupción, nos hemos ahorrado alrededor de 2 billones de pesos durante el sexenio y hemos podido entregar al pueblo lo que le corresponde, que son sus derechos sociales”. Por eso termina con más de 75 por ciento de aceptación entre los mexicanos (según la encuestadora Enkoll, 01-09-24).