Mérida, Venezuela.- Para Venezuela con Estados Unidos de Norteamérica se abren varios escenarios, o viceversa. Uno de ellos, quizás el más sorprendente es haber dejado tranquilos las sanciones, hay un respiro desde que Donald Trump asumió el poder. Sin dudarlo se percibe un nuevo giro.
El recién enviado de EE. UU. hacia Venezuela Richard Grenell se percibe dentro de una atmósfera de acuerdos, estos llegan en medio de momentos difíciles ante la nada fácil situación con Ucrania, donde hasta ahora nada resulta fácil para intentar detener la guerra la cual se extiende con el paso de los días.
Mientras en Washington dan avisos de una Ribera en territorios palestino. Todo indica un estancamiento por obtener unos pocos acuerdos, y más bien esconden grandes líos los cuales se avecinan hasta más allá de las regiones del Golfo Pérsico hasta llegar a los límites con la República Popular de China. Todo se agiganta, cada paso usa declaraciones destempladas las cuales van en compañía de feroces amenazas.
Las lamentables situaciones en contra de las naciones del Líbano, Siria, Palestina y Yemen se dan en medio de un descontrol geopolítico. A pesar de querer introducirlas a todas en las mismas líneas sus poderosos enemigos perciben cada una de estas situaciones como muy desajustadas.
Todos saben que Israel es una potente arma de guerra, pero hasta ahora el único que puede detenerlos es Irán. Pero todo podría ir quedando lejos ante los incoherentes acuerdos en los casos de Líbano, Siria, Palestina y Yemen. Ante la comunidad internacional no hay acuerdos para atacar a unos y mantener bajo la violencia a otros.
Pero mientras tanto se va dando lo del Golfo de México junto al Canal de Panamá y ahora la presión sobre el narcotráfico colombiano lo cual no va gustando en nada a los Estados Unidos. Todo abre más grietas, aunque baja la presión sobre Venezuela. Hablamos que todas las nefastas decisiones recibidas en América Latina eran absorbidas únicamente hacia Venezuela, pero todo va cambiado.
Pudiéramos afirmar que el retiro inmediato de todas las sanciones dadas en segundos en contra de Colombia por parte de Washington radican en el temor de congelar el flujo de estupefacientes hacia Norteamérica los cual pudo haber afectado la seguridad de Estados Unidos. La paz interna de ambos se pone en riesgo.
Mientras esto se da, Estados Unidos refunda su doctrina. La pulen, mientras se van replanteando lo diseñado antes de comenzar 1900. Reviven las tesis de Alfred Teller Mahan, Nicholas Spyrman y Mackinder. Van refundando el imperialismo.
Por lo demás todo sigue marchando bien y normal.
Hasta más pronto…
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