Monterrey.- No hay pasado ni futuro, solo existe un tiempo indivisible e invariable. El presente es lo que importa porque es lo único que hay, los otros son subjetivos, hasta alucinados… Aunque de alguna manera el presente está formado por el ayer y por el mañana, porque mañana será el hoy del ayer. Como esa paradoja tiempo-espacio que te recibía al entrar a la tienda de la doña: “Hoy no fio, mañana si”, y nunca llegaría ese mañana. Esto que escribo fue una idea del presente, cada tecla que presiono la presioné en el ahora, pero ya pasó… ya fue, estas letras son ese rastro temporal… Y lo leerás en el presente, y para cuando entiendas que estamos pensando en la misma estupidez sin sentido, ya será el pasado…
Agradezcamos pues a la conciencia, que nos hace entender el valor del hoy ya cuando solo es nostalgia, que nos hace pensar en el futuro sin que importe el presente… Que nos forja a través de mil ahoras, porque el pasado fue el presente y se queda en nosotros a través de recuerdos y es a través de esas experiencias que esperamos con expectación un futuro… o lo que es lo mismo: No corre el reloj, sino la vida… Incongruente es perder el tiempo hablando sobre el tiempo.
Y de aquí ya salen paradojas, física cuántica, viajes en el tiempo, ciencia ficción, universos paralelos, regresiones y todos esos traumas que nos hacen añorar lo que ya fue porque nunca valoramos lo que está frente a nuestros ojos…