GOMEZ12102020

Franklin Delano Roosevelt en Monterrey
Ismael Vidales

Monterrey.- Hay en la historia un hecho casi anecdótico en el que los presidentes de México y Estados Unidos se sentaron a la misma mesa y convivieron como lo que son: vecinos cercanos. Aunque pasado este momento, han sido más bien "vecinos distantes". La aplicación de sus ominosas: doctrina del Destino Manifiesto (acuñada por O`Sullivan) y la doctrina Monroe hicieran que se acuñara la frase "Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de los Estados Unidos" que algunos atribuyen a don Porfirio Díaz, el autor es don Nemesio García Naranjo, (vea La Jornada 2013/07/14/opinión).

Durante la Segunda Guerra Mundial México abastecía de petróleo a los EU lo cual incomodó a Alemania que así lo reclamó hundiendo varios barcos mexicanos entre ellos el “Potrero del Llano” el 13 de mayo de 1942.

Esta circunstancia generó alianza militar entre México y EU en contra de los países del Eje. El presidente de los Estados Unidos Franklin Delano Roosevelt y el de México Manuel Ávila Camacho decidieron firmar un pacto de amistad denominado "Política del Buen Vecino" y el 20 de abril de 1943 ambos mandatarios se reunieron en Monterrey, concretamente en la Ciudad Militar en terrenos donde hoy se asienta el Parque Niños Héroes, de ahí se trasladaron al Palacio de Gobierno, ese bello edificio mandado construir por el general Bernardo Reyes.

Hoy que México es víctima de la histeria de Trump, no está mal recordar aquél histórico discurso de Roosevelt en el que dijo: “Espero que en los días por venir, todo Presidente mexicano y estadounidense se sientan en libertad de visitarse mutuamente como se visitan los vecinos;... así como los vecinos platican las cosas y se conocen mejor uno al otro. Hidalgo y Juárez fueron hombres de la misma estirpe que Washington y Jefferson. Por ende, era inevitable que nuestros dos países se encontrasen aliados en la gran pelea que se libra hoy en día para determinar si este mundo será libre o será esclavo.

En esta gran ciudad de Monterrey, me he quedado impresionado con el propósito franco con el que todas las fuerzas de producción se han unido en este esfuerzo para la guerra. Y los trabajadores agrícolas mexicanos, llegados a Estados Unidos en virtud de un acuerdo entre nuestros dos gobiernos, cuyos términos están en plena consonancia a los objetivos sociales que ambos apreciamos, contribuyen con sus habilidades y su trabajo a la producción del alimento necesario tan vital.

No menos importante... ha sido el intercambio de las ideas y los valores morales que le dan vida y significado al tremendo esfuerzo de los pueblos libres del mundo... Hay mucho trabajo por hacer todavía por los hombres de buena voluntad en ambos lados de nuestra frontera. El gran pueblo mexicano ha puesto su pie en la ruta hacia un progreso cada vez mayor,... El Gobierno de los Estados Unidos y mis compatriotas estamos listos a contribuir a ese progreso...

Reconocemos una interdependencia mutua de nuestros recursos conjuntos... Sabemos que el día de la explotación de los recursos y del pueblo de un país en provecho de cualquier grupo de otro país, está definitivamente acabado. Es hora de que todo ciudadano en cada una de las repúblicas de América reconozca que la política del buen vecino significa que el daño a una república significa daño para todas las repúblicas. Todos hemos reconocido el principio de independencia. Es hora de que reconozcamos también el privilegio de la interdependencia,...Le agradezco señor Presidente, y al pueblo mexicano, esta oportunidad para reunirnos con usted en suelo mexicano y de llamarles amigos.

Usted y yo estamos inaugurando otro precedente. Que estas reuniones entre Presidentes de México y los Estados Unidos se repitan una y otra y otra vez.”

... Yo creo que ese fue un buen discurso, sólo eso...