Monterrey.- Lamentablemente la enseñanza de la ciencia en la escuela básica de nuestro país se ha orientado, salvo contadas excepciones, en la transmisión de un cuerpo de conocimientos impartidos en forma canónica por el profesor y salvaguardadas en el libro de texto y en un programa de estudios.
La SEP, en un doble discurso pedagógico, durante las pasadas décadas, abandonó al profesor dejándolo sin materiales y sin asesoría puntual en la construcción de ambientes de enseñanza centrados en el estudiante bajo un enfoque indagatorio y vivencial.
El confinamiento domiciliario, debido a la actual pandemia, ha dado lugar a que algunos colegios particulares y la misma Secretaría de Educación de Nuestro Estado implementen clases de ciencias a distancia utilizando diversos medios como plataformas digitales, televisión y radio. Estos loables esfuerzos son poco fructíferos por la naturaleza misma de esta importante disciplina. La ciencia no es sólo un conjunto de conocimientos, es un conjunto de actitudes de búsqueda y de socialización; un conjunto de destrezas y habilidades para buscar información, compartirla, discutirla, debatirla; habilidades para discriminar información así como para medición de variables; habilidades para observar, registrar, graficar, modelar, obtener generalizaciones y realizar predicciones.
El trabajo presencial de un maestro de ciencias básicas en ningún lugar del mundo ha podido ser sustituido por acciones a distancia. Si realmente se quiere ayudar a la formación científica de niños y adolescentes, las diversas instituciones, asociaciones, sociedades o agrupaciones, deberán compartir y difundir en forma gratuita por diversos medios, materiales recreativos como libros de cuentos, novelas clásicas y contemporáneas en diversos formatos, libros de divulgación científica y de ciencia ficción, películas educativas, entre muchos otros valiosos materiales.
De esta manera cuando nuestros estudiantes regresen a las aulas estarán fortalecidos para aprender ciencias de una manera formal. Mientras tanto, los maestros de ciencias durante este tiempo deberán diseñar materiales y estrategias didácticas para la enseñanza y en esta construcción es importante que sean apoyados y asesorados por especialistas.
Por último quiero puntualizar lo siguiente: Si queremos que los alumnos entiendan cómo se hace ciencia y cómo llegamos a saber lo que sabemos, si queremos que se apropien de la metodología científica en sus distintas formas, en especial la indagación, la búsqueda y debate de evidencias, tienen que ser protagonistas de la clase de ciencias.