RODRIGUEZ29112024

Las Instituciones
Benigno Benavides Martínez

Historicidad y Legitimidad de las Relaciones Sociales

Monterrey.- El término “institución” es de uso general y común, haciendo difícil manejarlo sin marcar una referencia, por lo que nos vemos orillados a delimitar su alcance adjuntando algún campo específico, de tal modo que resultan términos compuestos como “institución deportiva, médica, educativa, comercial” etc. además del más singular de todos, el término: institución social. Por si esto fuera poco, en el contexto político, a las instituciones se las puede “mandar al diablo” haciendo alusión a sus relaciones con facciones que buscan el poder. A pesar de ser de uso general, este es también un término técnico, con delimitación disciplinar en la sociología, ciencia para la que constituye un concepto fundamental en el estudio de la sociedad. Lo interesante del término institución, es que rara vez aparece definido en obras teóricas fundamentales de la sociología, aunque todos los sociólogos lo usemos.

Las instituciones son componentes inherentes a la misma sociedad, se puede decir que son las constituyentes de la sociedad, puesto que sintetizan y otorgan significado a los principios sociales fundamentales. Como instituciones típicas recnocemos a la familia, la educación, la ciencia, la religión, la política y el arte, entre las que podemos mencionar por ahora, pero en el mismo sentido que la sociedad se desarrolla y la vida social se cmplejiza, nuevas instituciones aparecen para organizar las acciones de los individuos ante nuevas situaciones.

Tan importante como lo difundido de su uso, es lo difícil que resulta encontrar una definición en la sociología que ofrezca precisión, probablemente porque se acepta de entrada que todos sabemos su significado, lo cual puede ser cierto para la generalidad de las personas, pero para los esspecialistas en sociología se requiere mucha mayor certeza. El estudio de la sociedad, desde la perspectiva sociológica, tiene bien definidos conceptos como clase social, estructura social, ideología, estratificación, movilidad, etcétera, los cuales se pueden encontrar en obras teóricas, pero curiosamente el de de institución suele omitirse o darse por conocido. Incluso en la carrera de sociología de la Universidad Autónoma de Nuevo León, no ha merecido mayor atención. No se puede decir que sin el estudio de las instituciones el saber profesional del sociólogo se demerite, pero sí que resulta paradójico que un concepto básico, no se trate con mayor profundidad, lo cual puede ser explicable si nos remitimos al ámbito escolar, dentro del plan de estudios.

La sociología como disciplina surge en el siglo XIX, en el contexto de movimientos sociales, avances tecnológicos, desarrollo industrial, cambios políticos y avances en el conocimiento científico, cambios a los cuales, el pensamiento social y filosófico estaban obligados a brindar explicaciones, las cuales fueron proporcionadas por corrientes de pensamiento como el positivismo, el socialismo y el anarquismo, provocando que la naciente sociología se abocara al estudio de situaciones problemáticas a través de escuelas de pensamiento. El estudio de la sociedad equivalía a casi decir el estudio de la problemática social, mientras que el estudio del orden social o de la estabilidad sería un proyecto teórico, sin sustento en la realidad.

La carrera de sociología se orientó, siguiendo el desarrollo de la disciplina, hacia el estudio de problemas sociales, confirmando su vocación como profesión y consecuentemente, dejando de lado el estudio de la estabilidad, el orden y las instituciones. En otro contexto, en el año de 1966 se publicó, por autoría de Peter L. Berger y Thomas Luckmann1 un libro que cambió por completo el estudio de las instiuciones, la famosa obra “La Construcción Social de la Realidad”. Lo que llama la atención de este estudio, es el enfoque que ofrece acerca de las instituciones, pues analiza el proceso de su formación desde las acciones, incialmente desorganizadas, de los individuos generando experienicas, hábitos, conocimiento social, roles y expectativas, de tal modo que las instituciones son resultante de un proceso de construcción social de conocimiento. Con este análisis, la sociedad se presenta como una realidad subjetiva, construida con base al conocimiento generado por la interacción social, pero por otro lado, la sociedad se debe considerar como realidad objetiva, teniendo como referente las acciones de los demás. De esta forma la sociedad es a la vez realidad subjetiva y objetiva que se construye continuamente.

Una serie de elementos que resaltan de las instituciones se condensa en la forma como sus patrones de comportamiento son aceptados, compartidos, resignificados y transmitidos a otros individuos, configurando estas acciones como un proceso de gran amplitud que abarca practicamente todas las esferas de la vida socilal. Las instituciones no se crean en un día ni se hacen en grupo, sino que han surgido de las interacciones, iinicialmente para satisfacer necesidades sociales y posterioemente para dar sentido a las acciones. Siguiendo este argumento, se puede afirmar, siguiendo a Berger y Luckman, que las instituciones tienen dos características fundamentales que son su historicidad y su legitimidad. En cuanto a su carácter histórico, las instituciones cambian adoptando nuevas formas, lo cual da cuenta de que han existido durante vasto tiempo, adamás, las instituciones son reconocidas como valiosas, pues consagran las formas correctas, aceptables para actuar, siguiendo las pautas y respetando las normas, lo cual le confiere su legitimidad, propiciando la creación de símbolos culturales.

Las instituciones tienden a transformarse marcando un alejamiento de su origen humano hasta ubicarse por encima de las personas, adquiriendo una existencia propia. Con el respaldo de sus atributos de historicidad y legitimidad, las instituciones, facilmente pueden colocarse por encima de las personas, hasta llegar a subordinarlas, obligando al cumplimineto de sus reglas e incluso castigando las desviaciones. Este proceso, se conoce como reificación, concepto extraído de la tradición marxista, que hace alusión a la cosificación de las relaciones sociales para convertirlas en objetos por encima de las personas, en este proceso, las instituciones se hacen perdurables trascendiendo sobre la temporalidad y simplicidad de las acciones individuales.

En el medio de las contradicciones ideológicas en las que con alguna frecuencia se envuelve el conocimiento sociológico, el estudio de las instituciones sobresale de las discusiones y se consolida como estudio discilplinar. A pesar del tiempo transcurrido desde la aparición de la obra de Berger y Luckmann, ésta permanece vigente en los estudios sociales2  y sirve como referencia básica a otros estudios, aunque se vaya privilegiando en la teoría el estudio de las organizaciones por su racionalidad, su facilidad para cambiar y su contemporaneidad.

Con la argumentación que destaca el estudio de las instituciones éste mantiene su importancia, aunque las temáticas de investigación se proyecten hacia los problemas de las instituciones, por ejemplo, en lugar de estudiar la familia como institución, se estudian los problemas de la familia como el divorcio, la violencia dentro de la familia, la identidad de los cónyuges, la intimidad y otros dentro de la misma institución. En cuanto a instituciones como la religión y la educación, se presentan temas problemáticos similares. Por lo anterior se puede esperar que el estudio de las instituciones se recobre, sobre todo desde la sociología y se llegue a institucionalizar.


1 Peter L. Berger, sociólogo de origen austríaco, radicado en Estados Unidos y Thomas Luckmann de origen eslovaco viviendo en Alemania. En 1968 apareció la edición en español, en Editorial Amorrortu de Buenos Aires.

2 William Ocasio (2023) Institutions and Their Social Construction: A Cross-Level Perspective. Organization Theory Volume 4: 1–21