GOMEZ12102020

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Desfallecida
Tomás Corona

Monterrey.- Hoy sucedió, como aquel pajarillo que cayó fulminado en la banqueta.

La muchacha aquella se desplomó como un fardo estrellando peligrosamente su cabeza con el duro pavimento.

Y de nuevo afloró la solidaridad humana y el edificante amor al prójimo. Todos corrimos, una señora le palmeaba suavemente las mejillas, un joven le tomó el pulso, le aplicaron gel en la nuca, no reaccionaba; entonces un robusto señor la levantó en vilo con sus poderosos brazos y la llevó hacia una farmacia similar que, afortunadamente, estaba cerca; avisé a la doctora, salió a atenderla, le acercó una sustancia a la nariz y después de unos minutos la muchacha abrió los ojos como si fuera un milagro.

Todos nos llenamos de contento.

La desconcertada chica balbuceó un gracias y se puso a llorar.

Sabe Dios qué penas cargaría.

Diagnóstico: insolación.

Hay que cuidarnos mucho...