GOMEZ12102020

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Distorsión
Tomás Corona

Monterrey.- Tiene el poder de distenderlo todo. Disloca hasta los suspiros más amorosos convirtiéndolos en muecas de fastidio. Desquicia la armonía de la belleza hasta asfixiarla y dejarla desecha o roja por la ira. Tuerce las buenas intenciones y las transforma en odio. Descompone las buenas obras, aunque vayan encaminadas hacia el amor al prójimo. Empaña con su impaciencia los oasis de calma más serenos. Destruye planes, planos y es capaz de destruir planetas enteros. Distorsiona, con su imprudencia, las conversaciones más íntimas. Devela secretos que jamás debieron ser revelados. Desmorona, inmisericorde, el orden establecido. Rasga, ansiosa, los velos más sutiles con sus cortantes tijeras perniciosas. Arruina, venenosa, la esperanza más prometedora. Contradice instintivamente todas las opiniones ajenas a la suya. Perturba, con sus esquizoides devaneos, hasta la paz de un niño durmiendo. Radicaliza, con su poderoso ego, absolutamente todo lo que hace. Desconcierta al mundo entero su bipolar proceder. Enturbia, con afiladas piedrecillas, el transparente lago de la dicha. Mata la fe, la confianza, la vida, el amor, con su inefable locura. En fin, irrumpe en todas partes con sus vísceras trastocando la primavera en crudo invierno. Es dolorosa su indolencia y nadie puede resistirse al encanto de su infierno.