PEREZ17102022

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Ludmila
Tomás Corona

Monterrey.- Ludmila nació ayer en la Cruz Roja, negra, mujer, hermosa, haitiana, desnudita, llorando por hambre.

Sin casa, sin padre, sin dinero, sin comida, sin esperanza, sin nada.

Hace muecas, mohínes, sonríe, parpadea y vuelve a llorar.

No sabe del sueño dorado que buscaban sus padres y que por supuesto no encontraron.

De nada le valdrán sus anhelos y hermosura, su futuro es la calle, la miseria, el sometimiento, la degradación, la ignominia, la segregación, la impotencia, la discriminación, la moderna esclavitud, el dolor, y un trillón de prejuicios y culpas con las que deberá cargar toda su vida “sin temerla ni deberla”.

Deseo fervientemente que pueda sobrevivir en este cada vez más inhumano mundo.