CORONA25052020

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Polluelos
Tomás Corona

Monterrey.- Sentado en mi vieja silla los vi pasar por la rejilla del barandal. Me pareció algo insólito en estos tiempos de pandemia e inconsciencia. Recordé “La Cocorica” de Gabilondo Soler … “Doña Cocorica salió a pasear con sus diez pollitos por el corral…” ¿De dónde venían, a donde iban…? No lo sé. ¿Sería su madre, su tía, abuela, su maestra…? Tampoco lo sé. Siete chiquillos y chiquillas (¡Ay, pinche Fox…!), rigurosamente bañados y peinados, todos con cubre bocas, de diferente color cada uno, caminaban solícitos, unos, displicentes, otros, siguiendo las indicaciones de la mujer.

     Cabe aclarar que había entre ellos una distancia aproximada de metro y medio, aunque su paso no era sincrónico, procuraban conservarla. Algunos llevaban una bolsita llena no sé de qué y otros una mochilita en la espalda y en la medida de lo posible charlaban alegremente y sonreían. Así, casi marchando como soldaditos enfilaron calle abajo. ¿A dónde irían…? Seguramente a sembrar futuro, no como esos animales aglutinados, hacinados, viciosos, enajenados, irresponsables, haciendo una desordenada fila para comprar cerveza.