RODRIGUEZ29112024

MICROCUENTOS PARA PENSAR
Recordatorio
Tomás Corona

Monterrey.- Siempre existe gente indeseable que no queremos recordar. Personas que, sin saber por qué, chocas frontalmente con ellas por la incómoda sensación que te produce su energía negativa y, automáticamente, genera una animadversión hacia ellas.

Seres incapaces de autorregularse a sí mismos que se marean cuando alguien les otorga el infamante poder de subirse a un mísero ladrillo que apenas si los eleva unos centímetros del suelo.

Almas sin alma, vacíos del cuerpo y solo cáscara por fuera que deambulan perdidos entre el fango de la mediocridad esparciendo el hedor de su podredumbre.

Sujetos que, en su cotidianidad, perviven extasiados alimentando su ego con las flechas y lanzas de hipócrita adulación que les lanzan los bufones de su mancillada corte.

Tipos y tipas frívolos y pedantes plenamente convencidos de que el universo gira en torno a ellos sin saber que son simples satélites periféricos sin vísceras que solo brillan con la luz y falsa admiración de los otros.

Hoy el SAT me envió un recordatorio conminándome a que debo pagar aquella quincena que tú no me pagaste, es decir, que me robaste en complicidad con tu equipo de achichincles.

Y, sin quererlo, te recordé tal como eres, un ser humano desalmado, cruel, incompetente, raro, esquizoide, que no sabe valorar el talento de sus colaboradores y sustenta su diario quehacer en hacer pndejadas y joder al que se deje.

Me provoca morbo saber, reina de corazones, que tu reinado acabará pronto y te irás, con tu prostituida gracia, junto con toda la corte de lame suelas que trajiste, a donde nunca debiste haber salido, la mediocre frivolidad de tu paupérrima vida.