MICROCUENTOS PARA PENSAR
Reencuesntro
Tomás Corona
Monterrey.- Se regocija el universo cuando toda la familia está unida, no importa el motivo. Fluyen las palabras del corazón y te embriagan de dicha cuando todas las asperezas son limadas con la comprensión de lo diverso. Comprender que aun los seres humanos más allegados a ti pueden ser tus antípodas, tus opuestos, lo que nunca quisiste ser. En eso radica la armonía de la vida, en adaptarte a la unicidad humana, a la historia de vida que cada cual carga detrás, no como un lastre, sino como un cúmulo de experiencias acumuladas después de tantos errores y aciertos cometidos. Y todo vuelve a la calma, vuelven la sonrisa afable y el afecto, la escucha y la aceptación, y se siente bien cuando se sosiega el alma. Entonces bendices a tus hijos, tus nietos, a la familia entera, y te das cuenta de que vivir no ha sido en vano.