Monterrey.- Si ella lo da todo y él nada, entonces vive equivocada.
Si él lo da todo y ella nada, entonces es un vil Quasimodo.
Si él sufre y ella goza, entonces es una mariposa.
Si ella padece y él disfruta, entonces habrá siempre disputa.
Si él vocifera y ella responde, entonces luzbel entre ellos se esconde.
Si ella grita y él calla, entonces construyó una muralla.
Si él controla y ella cede, entonces el amor no procede.
Si ella manipula y él se deja, entonces se destruye la pareja.
Si él sale y ella se molesta, entonces algo apesta.
Si ella huye y él no la busca, la empatía no fluye.
Si él golpea y ella lo soporta, entonces nada importa.
Si ella humilla y él aguanta todo, entonces cohabitan en el lodo.
Si él ríe y ella llora, entonces su tristeza atesora.
Si ella se carcajea y él solloza, entonces irá pronto a la fosa.
Si él se borra para que ella se vea, igual se ve fea.
Si ella desaparece y él se libera, entonces todo fue una quimera.