Monterrey.- Paulatinamente, esos padres permisivos los van formando hasta que ya no pueden con ellos o requieren ser internados en una casa de salud mental. Digan lo que digan las teorías libertarias, si quieres llevar una vida tranquila en este perro mundo debes marcarte límites y acatar un sinnúmero de reglas, o irte a una montaña y vivir y comer frugalmente, como un ermitaño, “cabresteas o te ahorcas”, no hay de otra.
Aquella niñita no. Padre tatuado, pelo de zorrillo (amarillento y negro), camiseta con los “Rollin Stones”, bastante “cool”, ingresó a la tienda de conveniencia de la mano de su hija. La chiquilla, bastante independiente, comenzó a caminar entre los pasillos, luego a correr, luego a jalar algunas cosas ante la indiferencia del consentidor padre. Se detuvo entre los productos azucarados y eligió una marca… - Chocolate no, Perlita, ya comiste demasiado en casa… Palabras proféticas, detonadoras, como aquellas de “ábrete sésamo” que permitían el acceso grandes tesoros bajo ciertas y severas restricciones.
Acá no, la Perlita aquella se transformó de pronto en una masa amorfa que pataleaba y golpeaba todo lo que estaba a su alcance. Se tiró al piso, comenzó a jalarse el cabello, su propia ropa, lanzó lejos sus tenis, ante la indiferencia del permisivo padre, quien dijo… - Haz lo que quieras, no te voy a comprar nada… Entonces, aquella niña convertida en histérico demonio comenzó a arrojar por todos partes los productos azucarados, acercándose peligrosamente a los que estaban envasados en vidrio…
Fue entonces, después de presentir el inminente peligro para la niña aquella, cuando la empleada por fin explotó… - Señor, controla a su “güerca” o llamo a la policía… - ¿A la policía…? Dijo el tipo. – Ni que fuera para tanto… Recogió los tenis de un extremo y otro de la tienda, agarró como pudo a su pequeña e irritable luzbelina y salió muy orondo de la tienda, dejando obviamente, el tiradero por todas partes… Eso de educar al estilo “laissez faire” no funciona, sin duda, la tal Perlita es una sociópata en potencia…