Monterrey.- De esas veces que te toca dar terapia (o que te den) en un taxi, no hay mejores psicólogos consejeros…
- Así es mi profe, la vida me jugó una mala pasada, de nada me sirvió ser tan estricto con mis hijos, nunca los dejé desvelarse ni agarrar un vicio, aunque toda mi familia criticaba gacho mi forma de ser... Con la güerca no hubo ningún problema, estudió para enfermera, se casó bien, tiene dos hijos chiquitos y es una mujer feliz en la casita que “les dio” el INFONAVIT, y porque el marido la dejó seguir trabajando… El problema fue con mi muchacho, pos no cree que le tocó una pinche vieja de las más putas… Luego, luego lo separó de nosotros y comenzó a enviciarlo, ya fuma, ya toma y hasta se me hace que le da permiso de coger con otros pelados… Deje “usté”, eso no es lo “pior”, tuvieron una güerca, tiene 14 años y acaba de ser abusada por el vecino de enfrente, un viejo pervertido y casado ya con hijos grandes… “Pa´cabarla” de chingar la dejó embarazada, su chingada madre y mi güerco quieren que aborte y tampoco van a denunciar al viejo asqueroso para no meterse en broncas porque la niña les dice que lo quiere mucho… ¿Cómo la ve…? Yo les digo que lo dejen nacer y que no lo den a mi vieja y a mí, con todo y papeles claro, ya estamos rucos, pero todavía podemos cuidarlo, yo les digo que el niñito no tiene la culpa de nada, pero no quieren… ¿Cómo ve mi profe…? Qué me recomienda, usted que haría…
Con mi poca o mucha experiencia en casos como este, considerando que el feto está quizá en el primer mes de gestación, le sugerí que era mejor no naciera, que al tenerlo y verlo no se los iban a dar y si eso sucedía, solo le esperaba una vida de sufrimiento cuando ellos faltaran. Que la jovencita iba a seguir con el tipejo, como capricho o por su absoluta necesidad de afecto, capaz que lo hacía hasta divorciarse y que a los padres les iba a seguir valiendo gorro lo que pasara con ella. No sé si comprendió lo que le dije, solo se quedó muy, muy callado… Bajé del taxi con el corazón apachurrado, pensando y sintiendo como la putrefacción social nos ahoga cada vez más y, al parecer, sin esperanza de recuperación, por lo menos los siguientes 6 años porque a los mirreyes no les interesan estas vulgaridades del populacho…