GOMEZ12102020

MUJERES QUE ESCRIBEN EN NUEVO LEÓN
Entrevista con Sandra Flores
Eligio Coronado

1.- ¿Cómo se convirtió en escritora?
No lo sé. De hecho, tampoco sé si ya lo soy, pero, en todo caso, sé que aún me falta camino por recorrer para ser una ESCRITORA, así, con todas sus letras y en mayúsculas.

Aunque escribo desde hace muchos años, un ESCRITOR no surge del simple hecho de escribir, porque la escritura es uno de los aspectos básicos de la alfabetización. Tampoco es el oficio, porque cuando nadie me conocía en este ámbito, ni en el medio literario ni en ninguna otra parte, no había quién me leyera o valorara mi trabajo literario y su calidad.

Los libros publicados (por cesión de derechos, por encargo o autopublicados) me han puesto en el mapa; pero aún así, me falta mucho camino por recorrer para ser la ESCRITORA que aspiro ser.

2.- ¿Qué siente cuando escribe?
La satisfacción de expresar, de decir lo que fluye dentro de mí, pero sin ser yo. Cuando escribo puedo ser cualquier cosa que yo decida, cualquier personaje. La escritura me permite hablar de mí a través de otros y hablar de otros a través de mí; me da permiso de hacer hablar a lo mudo e inanimado y compartir mi percepción de las cosas desde mi libertad de ser, de pensar, de sentir.

3.- ¿Cómo se ve a sí misma como autora?
A veces cajita feliz, a veces caja de Pandora. Yo creo que la magia de escribir es dejar fluir la interioridad del ser con sus extremos, con sus excesos; con todo lo que es capaz de vivir, de pensar, de sentir, con lo que le hace vibrar o lo desmorona.

4.- ¿Cómo juzga la obra escrita por mujeres en la actualidad?; y 5.- ¿Y la escrita por hombres?
No juzgo nada. Solo puedo decir si algo me gusta o no, si es de mi agrado o no, sea escrito por hombres o por mujeres.

Creo que hay valiosos exponentes en ambos géneros, lo cual es favorable.

Para mí, lo importante es cuidar la calidad literaria de lo que se publica, porque bajar la vara resulta contraproducente para los propios autores independientes.

6.- ¿Hay más facilidad para escribir, hoy en día, para las mujeres?
Definitivamente sí. Las hay que han logrado destacar en el mundo de la literatura y abundamos las emergentes que aspiramos a un lugar privilegiado.

Yo creo que, en la actualidad, lo que tendríamos que desterrar es la certeza absurda de que “del arte no se vive”. No se vive del arte porque no se apoya. No se vive del arte porque del artista se espera que regale su trabajo por la simple razón de que no se valora como trabajo, sino como un pasatiempo.

No se vive del arte porque del mismo modo que durante siglos se tuvo el convencimiento de que el único papel posible de la mujer era servir al hombre, acompañarlo y darle descendencia, se ha creído que el arte es una forma de esparcimiento.
Ese es otro cambio, y muy urgente, que hace falta en nuestra sociedad desde hace tiempo.

7.- ¿Y para publicar?
La autopublicación ha abierto espacios para todos por igual.

8.- ¿Qué problemas sociales o morales ha enfrentado como escritora?
Ninguno.

9.- ¿Le han censurado alguna vez?
No.

10.- ¿Le han menospreciado como autora?
Sí. Aunque la mayoría de la gente en nuestro círculo literario ha sido amable, amigable y respetuosa conmigo y mis textos, hubo por ahí una tercia de situaciones incómodas sobre las cuales prefiero no abundar. Sin embargo, mi trabajo habla por mí.

11.- ¿Considera que la crítica literaria es más benévola con los hombres que con las mujeres o es pareja?
Yo creo que no hemos llegado al punto en que la crítica y las preferencias manifiestas sean congruentes. Sí, creo que hay mayor benevolencia (o claridad, por lo menos) para el trabajo literario de los escritores que de las escritoras.

Expongo mi experiencia personal porque creo que de eso se trata la entrevista: hay gente que en público o en privado me expresa su admiración, dice que es mi fan y que le gusta lo que escribo; incluso habla bien de mí y me recomienda, pero en hechos, esa misma gente se muestra más “benevolente” al apoyar a escritores.

12.- ¿Qué autoras en general la han impactado?
Sor Juana Inés de la Cruz, Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, Gabriela Mistral, Oriana Fallaci, Lucía Yépez.

13.- ¿Y qué escritores?
Gustavo Adolfo Bécquer, Mario Benedetti, Gabriel García Márquez, Fiódor Dostoyevski, León Tolstoi, Luis Spota.

14.- ¿Ha publicado libros? ¿Cuáles?
Autopublicados (impreso y digital): «Hilos de vida» y ya viene “Arrebatos de Venus al desnudo”.

Por encargo: «Hitler. La encarnación del mal», «María Antonieta. Los frutos de la frivolidad» y «Lucrecia Borgia. Sumisión, lujuria y pecado».

Por cesión de derechos de autor (digital): «Amor para el amor».

15.- ¿Cuál considera que es su mejor libro o texto (poema, cuento, novela etcétera)
Mi mejor libro es el único autopublicado hasta hoy: «Hilos de vida».

No sé cuál es mi mejor texto porque cada uno en su momento representó algo especial. Sin embargo, me atrevo a elegir uno que escribí durante el confinamiento por la pandemia, cuando parecía que el sueño de publicar mi libro se me escapaba de las manos:

EL CRUJIDO DE LOS SUEÑOS ROTOS

En el lúgubre hoy, avanzo y bajo mis pies crujen los añicos esparcidos de mis sueños rotos, que ayer fueron unidad luminosa, pero tuvieron por destino este mañana incierto, fragmentado, pisoteado.

Aquel ayer, despejado y soleado de esperanza, en que los sueños paseaban en libertad sin cubrebocas, y se abrazaban entre sí para confundirse en uno solo, y se besaban sin temor de contagiarse unos a otros de optimismo.

Aquellos sueños, que se estrellaron contra el muro infranqueable de lo inesperado, de lo indeseado, de lo inexorable…
Hoy, la tormenta que en su vendaval arrastró los sueños de ayer, que marcó su suerte al estamparlos con impiedad en el imbatible obstáculo de lo imposible, arrecia o amaina, pero no termina.

Y camino, empapada bajo la lluvia y contra el viento. Y avanzo y el crujir de mis pasos enerva la consciencia y los sentidos. Y, en la abominación de la pesadilla de sueños rotos con mañana incierto, no sé a dónde voy.

Por fin me refugio bajo techumbre de esperanza; extenuada me abandono al onirismo y de frente ante Dios pregunto:
– Si los sueños luminosos de un ayer esperanzado acabaron hechos trizas, pisoteados bajo mis pasos, ¿sería mucho pedir que la pesadilla abominable de hoy guíe mi andar sobre una alfombra suave y silenciosa de certezas?

– ¡No pierdas la fe! –, escuché decir en el instante mismo que la tormenta retomó fuerza y arrasó mi refugio, para impelerme a retomar el camino.
Y de nuevo avanzo, y me aliento a soñar otros sueños, pero aún duelen los añicos esparcidos de esos sueños rotos, pisoteados, que siguen crujiendo bajo mis pies.


16.- ¿Qué aconseja a las mujeres que quieren ser escritoras?
Leer y escribir; escribir y trabajar sus textos.

17.- ¿Premios, becas o reconocimientos recibidos?
Nada de eso.

18.- ¿Proyectos en puerta?
Viene “Arrebatos de Venus al desnudo”. Después, ya veremos.