Dallas.- Esta mañana mi hija Valentina me despertó diciéndome “ya se retiró Bernie de la campaña”, lo dijo sin sorpresa, de alguna manera ya lo esperábamos. Me espabilé, hablamos un poco, Bernie haría el anuncio desde su casa en Vermont. Vale señaló que ese primer aviso lo hizo el equipo de campaña; campaña que debido al coronavirus se volvió casi imposible, atascada, sin movimiento.
Pues sí, este miércoles Bernie Sanders dejó la contienda electoral por la nominación demócrata a la presidencia de EU, dejándole el camino libre a Joe Biden.
Sanders pese a esto, llegó a ser el favorito incluso cuando la disputa era masiva (por el número de aspirantes), con lo que demostró que las expectativas de los votantes demócratas ya no son las mismas de antes, cuando la línea entre demócratas y republicanos continuamente se esfumaba. Hoy este electorado se ha pronunciado por un cambio real, por lo que Biden tendrá que atender sus exigencias; si bien el exvicepresidente ha logrado aglutinar al electorado moderado –consigna mantenida en todo momento por la cúpula del Partido Demócrata que siempre se han distinguido por buscar “el centro”– podemos decir que con las ideas propuestas por Bernie ha aflorado un contingente de votantes ubicados en la izquierda.
Cero y van dos batallas dadas por Sanders en pos de la Casa Blanca, no ha logrado ganar la nominación en ninguna, pero nos hizo ganar un cambio. Logró que la izquierda se levantara para impulsar los derechos de los trabajadores; logró crear firmes expectativas en torno al sistema de salud; logró poner sobre la mesa la derogación de las cuotas universitarias, entre otros aspectos sociales que ahora están entre las previsiones de los demócratas.
Ya nada será igual, el Partido Demócrata ya no es el mismo, gracias a Bernie. Otra cosa entre sus logros como candidato es que impulsó un verdadero movimiento social, millones de donantes participaron con cantidades principalmente pequeñas, o sea, fue el pueblo el que financió sus campañas; en esa línea debe destacarse también los voluntarios, sus seguidores, mayoritariamente jóvenes que lo han respaldado a lo largo del camino. De hecho, en su mensaje de hoy, hizo hincapié en que no se puede negar que “nuestro movimiento ha ganado la batalla ideológica”.
En fin, Bernie reconoció que no puede ganar esta campaña, no podría remontar el número de delegados de los que ya dispone Biden, sin embargo, dijo, su nombre seguirá en las boletas en las primarias de los estados faltantes, y exhortó a ganar más delegados para seguir influenciando en el orden de las cosas del Partido.
Así pues, Joe Biden necesita ganarse a los seguidores de Sanders, tal vez en ello le vaya -nos vaya- el triunfo contra Donald Trump. De entrada, Biden al atender el mensaje de Bernie le reconoció haber sido capaz de cambiar el debate en Estados Unidos, impulsando la esperanza de millones por un cambio profundo, un cambio para luchar contra la desigualdad económica.
A los seguidores de Bernie, Biden les dijo –mediante un comunicado– que comprende la urgencia “de lo que debemos hacer en el país. Espero que se nos unan, los necesitamos”.
Sanders concluye la campaña, pero la lucha sigue. Bye Bye Bernie, gracias por la ilusión con la que daremos forma al futuro.
*Raúl Caballero García, escritor y periodista regiomontano, tras ser director y editor de varios periódicos en Texas, se desempeñó como director editorial del Diario La Estrella en Dallas/Fort Worth. Para comentarios: caballeror52@gmail.com.