Sin embargo, los hechos distan de ser de esta forma. Dicen por ahí que “dato mata realto”; y es que los datos que tenemos exponen que los dichos de Samuel García son enteramente cuestionables.
Además, ante lo que no cabe un respuesta, culpa a los partidos opositores, lo cual recuerda a sus lamentables declaraciones del año pasado. Declaraciones con las que se ironizó por la ciudadanía con la frase: “a mí no me vean, yo solo soy el gobernador”, ante los múltiples y crecientes problemas con la inseguridad, agua, movilidad y energía eléctrica por la que atravesaba la entidad.
Desde aquel entonces, las cosas no han cambiado del todo, empezando con la crisis hídrica, la cual se declaró finalizada, pero que dista mucho de ser real. Siguen existiendo bloqueos de avenidas por falta de agua en diversos sectores; hay personas, entre ellas adultos mayores, que siguen acarreando agua de pipas o contenedores; siguen habiendo cortes de agua sin aviso previo; siguen las altas tarifas del servicio de agua y drenaje; siguen, siguen, siguen y siguen los problemas.
Pasa lo mismo con otros rubros. En escala de importancia, el índice de seguridad sigue empeorando. Además, casos de feminicidios que ocurrieron el año pasado y que se dijo se resolverían, siguen sin avanzar en investigaciones. Sigue creciendo la ola de violencia en el estado. Sigue la falta de elementos policiacos. Sigue creciendo el índice de impunidad.
Y así se puede continuar con otros problemas, como la movilidad, el problema del transporte público. Porque las tarifas del metro siguen en aumento, pero no se muestran las mejoras que se prometieron. También siguen sin estar concluidos los trabajos de mantenimiento de la línea dos.
Por si fuera poco, siguen los problemas con el plan de las nuevas líneas 4, 5 y 6. Pasa lo mismo con los camiones urbanos, los cuales siguen sin tener mejoras, pero también los nuevos, provenientes de China, siguen presentando fallas que los dejan fuera de circulación.
Peor aún, ante todos estos problemas, siguen las mismas excusas. Se sigue diciendo que la culpa es del PRIAN. Por supuesto, si la gente se reúne y protesta contra el gobierno es debido a la oposición, a pesar que las manifestaciones ciudadanas muestran lo contrario.
Se tiene registro de cómo los mismos ciudadanos alejan a los políticos que pretenden colgarse de las protestas. Por lo que,se sigue con el desprestigio del movimiento ciudadano; por paradójico que suene esto.
Por supuesto, no todo acaba ahí. Porque también se sigue con el propósito de crear una buena imagen a la esposa del gobernador, al ser la protagonista de la publicidad oficial. Pero también siguen sus malas prácticas de exponer a menores de edad; algunos creen incluso que hacen uso de ellos. Todo esto a pesar de que la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHNL) ya ha emitido recomendaciones al respecto.
Y si de imagen se trata, la del gobernador tampoco queda atrás, pues sigue creyendo que la administración pública tiene un paralelismo con la administración de una red social. Motivo por el cual sigue con el uso de redes para emitir comunicados oficiales, pero también para seguir promoviendo la simulación.
Por todo, Nuevo León se ha convertido en un gobierno de “sigue y sigue...”, en el sentido negativo. Porque no se ven mejoras en dos años de gobierno. Eso sí, se tiene la intención de contender por la presidencia el año siguiente.
En el fondo, el problema central de este gobierno es su falta de aprendizaje; no se aprende de los errores. Por lo mismo, los problemas, en lugar de disminuir, siguen creciendo y siguen siendo los mismos.