GOMEZ12102020

Nuevo León: un gobierno en negación
Carlos M. López Hernández

Monterrey.- Esta semana pasada, se determinó que el servicio de agua estaría habilitado únicamente por seis horas al día (de 4 am a 10 am) como parte del programa «agua para todos» en Nuevo León.

Sin embargo, este tipo de acciones (como otras que se han tomado en los últimos días) destrozan el débil discurso que emana del ejecutivo, quien sigue en una total negación de lo que está ocurriendo en su estado; a pesar que la realidad lo golpea constantemente.

Por una parte, ha llegado a afirmar que la «crisis del agua» no es tal; pero por otra, y como ya se sabe, desde Agua y Drenaje de Monterrey toman medidas drásticas; tanto como para dejar a los ciudadanos con 18 horas sin servicio del vital líquido.

Luego, en tema de seguridad, ha mencionado e insistido que no se tienen informes sobre grupos organizados que estén operando en el estado, pero al mismo tiempo se informa que se invertirán 9 mil millones para combatir la delincuencia.

Han dicho también que los feminicidios que se han registrado en el estado, son delitos aislados; sin embargo, Nuevo León ya ocupa el segundo lugar a nivel nacional en este rubro.

Se alegó, hace unos meses, que no habría «tarifazo» en el servicio de transporte, en este caso en el servicio de metro; pero, nuevamente, sí hubo un aumento de un peso, con un incremento de10 centavos cada mes, hasta llegar a los 9 pesos.

Institucionalmente, además, ha habido ciertos choques, como lo fue con el fiscal general Gustavo Guerrero, a quien acusó de «dar largas y usar términos legaloides» para no dar la cara y decir la verdad. Sin embargo, pocos días después ambas autoridades salen a decir que trabajarán en conjunto (aunque esto fue tras la visita del ejecutivo federal en el Estado).

Por otro lado, se ha llegado incluso a advertir a los ciudadanos que «no le crean a las redes», pero son de ellas de donde se ha obtenido información real de lo que ocurre: mensajes de hace unos años, del actual gobernador, revelan, por ejemplo, que él era el primero en estar en contra del aumento a tarifas de transporte, del «chapulieneo», o de la inseguridad que padecía Nuevo León. No obstante, todo se ha vuelto en su contra.

Pero a pesar de esto, lejos de aceptar la situación de crisis que se vive, se niega que haya problema alguno.

Con todo, se ha creado una retórica sin peso alguno. En Nuevo León, su gobierno atraviesa una etapa de negación; y habría que cruzar los dedos para que, cuando se supere, no vaya a ser demasiado tarde.