GOMEZ12102020

Plan de gobierno
Víctor Orozco

Ciudad Juárez.- Un signo de vigor en una campaña política y en un gobierno, es la destreza de su abanderado principal para sumar a personajes con multiplicidad de saberes y capacidades. Es el caso de Juan Carlos Loera, candidato de MORENA a la gubernatura del estado de Chihuahua. Con inteligencia, modestia y tesón logró integrar un equipo de expertos para elaborar el Plan de Gobierno a presentarse en la actual contienda electoral.

     Durante los últimos meses este numeroso equipo refrendó una vieja confianza y respeto que tengo en y por el trabajo voluntario, unificador de los esfuerzos de muchos en torno a una idea o a una causa. Textos, exposiciones, comentarios, debates, incorporación de propuestas recogidas por el candidato en sus recorridos por ciudades y pueblos, han confluido para integrar un cuerpo de análisis e iniciativas que sin duda alguna serán claves en el ejercicio de las funciones públicas, de triunfarse en las próximas elecciones del 6 de junio.

     Un plan o programa de gobierno, será siempre inacabado, por cuanto la realidad es inasible en su totalidad y además cambiante. Sin embargo, toda candidatura debe de poseer uno, lo más completo y vertebrado posible. Primero, porque junto con los antecedentes personales de su portador constituye la credencial con la cual se presenta ante los electores. Y segundo, porque será la guía o brújula que oriente las acciones de gobierno durante el lapso previsto por la ley. Algunos de sus postulados y planteamientos, incluso trascenderán al período administrativo correspondiente.

     Los ejes temáticos que se integran a este plan abarcan los aspectos fundamentales en la vida colectiva de la sociedad, en particular de la chihuahuense. Están allí: los fundamentos históricos del programa de MORENA, políticas sociales para hacer valer el objetivo de favorecer primero a los pobres, la economía en sus distintos ámbitos, la educación y la cultura, la salud, la igualdad, los derechos humanos, la seguridad y la justicia, las obras públicas y el transporte, el desarrollo sostenible, el desarrollo urbano, las finanzas públicas, el turismo y el deporte.

     Cada uno de estos ejes con seguridad se resumirá en compromisos de campaña, así como también en divisas y frases condensadoras de los objetivos previstos, de tal suerte que la ciudadanía pueda identificar sin dificultad las candidaturas, sus ofertas y sus perspectivas de gobierno. En presencia de una contienda caracterizada por el contraste entre sus dos principales opciones, la representada en la alianza encabezada por MORENA y la lidereada por el PAN, estos pensamientos-insignias, jugarán un rol destacado a la hora de decidir en las urnas.

     Los programas políticos, ya se sabe, nada son sin una férrea voluntad atrás de ellos, para ejecutarlos y llevar sus positivos efectos a los hogares, a las escuelas, a los sitios de trabajo. También asumo que la corrupción y el despilfarro imperantes en las filas de los gobiernos panistas y priístas durante mucho tiempo, han sido el principal obstáculo para cumplir con buenos propósitos, que los ha habido. De allí que la lucha decidida contra estos dos cánceres sociales es una condición sine qua non para el éxito de este proyecto político.

     A lo largo de mi vida profesional, he juntado centenares de textos y participado en discusiones sobre los mismos para publicarlos en obras colectivas, así que no me fue extraña la tarea de coordinar este gran equipo en el cual se condensa una enorme caudal de talento y de capacidad para entender los rasgos medulares de la problemática social. En un documento político, se requieren cualidades que van mucho más allá del cuidado por la adecuada metodología y la buena escritura, muy exigidas en las academias.

     Aquí, son indispensables la sensibilidad para entender las necesidades de los conglomerados sociales, sus vibras, sus antagonismos y choques de intereses, las motivaciones de distintos actores sociales y sobre todo, el proyecto general de transformación social por el cual se está pugnando. Muy lejos de ser un documento fabricado por tecnócratas y para el uso de funcionarios-tecnócratas, en el cual se hacen sumas y restas de ganancias, como si se tratara de poner en marcha a una empresa privada, el Plan de Gobierno de Juan Carlos Loera, en consonancia con la Cuarta Transformación que vive el país, responde a objetivos nacionales y humanitarios de mucho más largo alcance e importancia para la vida de las personas.

     Estoy persuadido por ello de que, en Chihuahua, por primera vez, según mis recuerdos, existe la posibilidad de tener un gobierno con un amplio programa centrado en los requerimientos y en los intereses de las mayorías, en el cual imperarán la honestidad, la austeridad, la eficacia y la justicia en sus decisiones. De allí mi colaboración con la candidatura de Juan Carlos Loera.