Monterrey.- Los juegos de solitario nos pueden salvar la cordura en un país donde tristemente los mexicanos conocemos básicos como Lotería y Turista. Aquí mi propuesta a los libro juegos que sí se pueden jugar de manera individual. Y para que sea breve, pues es un relato.
No es necesario que diseñes un personaje (ya los poetas son unos personajes bien locos por sí mismos) ni que cuentes con dados. En algunos casos el relato pedirá que escojas un número o contestes una pregunta sobre literatura local, pero, a final de cuentas, ¿quién carajos sabe que hay literatura local?
Poeta Maldito
1
Te invitan por Facebook a una lectura literaria en un lugar raro que se llama Casa de la Cultura de Nuevo León. ¿Qué clase de peligros encontrarás en un lugar como ese? ¿Te sientes preparado para adentrarte en los sucesos y trampas que ahí se te pueden presentar, y puede que logres conseguirte una grupie o quedar vetado por Conarte?
*Si decides quedarte en tu casa viendo Netflix y subir un par de poemas malos al Facebook (como suelen hacer los poetas emergentes de ahora), ve al número 2.
*Si decides lanzarte al evento en la Casa de la Cultura de NL, ve al número 3.
2
Subes al Facebook un par de poemas que te copiaste de Benedetti y letras de Enrique Bunbury y no pasa nada. Te indignas y le echas la culpa a la bola de ignorantes que abundan en las redes sociales. Se te ocurre que puedes hacer un videoblog como Wereber Tumorrow pero leyendo poemas... o de plano ir al evento literario ese.
*Si haces tu videoblog, vas al número 4.
*Si decides lanzarte al evento en la Casa de la Cultura de NL, ve al número 3.
3
No batallas para decidirte por la playera más fea. Lo complicado es ver qué libro te llevas, aunque no lo hayas leído, pero que se vea apantallador. ¿Uno de Benedetti o uno de Nietzche? Carajo, la cosa no estaría tan complicada si fueras mujer y sólo tomaras uno de Sor Juana, o gay contracultural y cargar con uno de Ginsberg...
*Tomas el de Bukowski para que te vean como borracho y mujeriego, ve al número 5.
*Tomas uno de Benedetti y así si no agarras una chavita joven, al menos una maestra de escuela pública. Ve al número 6.
4
Le picas algunas cosas a los programas que tienes en tu computadora y piensas en poetas malditos como Bukowski, Papasquiaro y José Eugenio Sánchez. Caes en la conclusión de que a cualquiera de los tres les daría flojera grabar, regrabar, checar sonido y editar, así que decides seguir su ejemplo y ya mejor te armas de valor y descaro para ir al evento ese. Antes de salir tomas un libro de Bukowski que te recomendó Pancho Serrano y valoras mucho porque te costó tener que tolerarle 2 horas de declamaciones de poesía local.
*Ve al número 5
5
A un lado de la parada del camión hay una barda de Acción Poética y se te hace una frase bien pinche cursi. Se te ocurre que esta noche al regresar puedes ir por un spray de pintura y grafitearla con algo más chingón que esa frase de un tal Sabines.
Tomas el camión y te bajas en el centro. A unas calles de la Casa de la Cultura está el Nuevo Bristol y se te antojan unos totopos con médula.
*Si vas al Nuevo Bristol por unas cervezas y una botana de médula antes del evento, ve al 7.
*Si te vas directo al evento literario, ve al 8.
6
Vas con tu libro de Benedetti bien dispuesto a todo alucinando con una pollita de 15 años de escuela privada o mínimo su hermana mayor o su mamá si no pasa de los 40 años, cuando ves en la parada del camión una barda de Acción Poética y se te hace una frase bien pinche cursi. Se te ocurre que esta noche al regresar puedes ir por un spray de pintura y grafitearla con algo más chingón que esa frase de un tal Sabines.
Hojeas un poco el libro de Benedetti y te das cuenta que más o menos van por la misma onda. Luego, una ancianita se sienta en la banca de la parada del camión y notas que lee el poema en la barda esa y se limpia la lágrima de un ojo.
Despavorido, corres de regreso a tu casa y arrojas el libro de Benedetti y tomas el de Bukowski que te recomendó Pancho Serrano y valoras mucho porque te costó tener que tolerarle 2 horas de declamaciones de poesía local.
Tomas el camión y te bajas en el centro. A unas calles de la Casa de la Cultura está el Nuevo Bristol y se te antojan unos totopos con médula.
*Si vas al Nuevo Bristol por unas cervezas y una botana de médula antes del evento, ve al 7.
*Si te vas directo al evento literario, ve al 8.
7
En el Nuevo Bristol una mesera gordita baila música vallenata en un pequeño cuadro al fondo del bar por la entrada de la calle Guerrero. Te sientas frente a la barra y le pides al cantinero una cerveza y echas un vistazo a la gente en las mesas para ver si te topas algún conocido. Por un instante extrañas al poeta y narrador Zacarías Jiménez, que solía acostumbrar este lugar y otros más por el rumbo. A veces el fotógrafo Aristeo Jiménez escribe pequeñas crónicas en el Facebook de sus rondines por estas u otras cantinas, sobre todo en los días de carne asada, pero curiosamente nunca de los nuncas te lo has topado.
Segunda cerveza y le pides al cantinero botana. Los mamones siempre dicen que desde la primera les ofrecen. La mayoría de las veces es mentira.
Te echas la médula con pico de gallo en totopos bañados de salsa La Botanera. Los reclamos del estómago no importan.
De pronto te da una méndiga flojera y piensas: “Caray, a lo mejor nadie va a los eventos de ese lugar, y a como está el presupuesto de CONARTE capaz que no hay vino, ni siquiera café con galletas”.
*Si decides ir al evento de lectura de poesía, pasa al 8.
*Si decides mejor regresarte a casa y pasar por un caguamón, pasa al 9.
8
Llegas a la entrada principal sobre Colón y sólo hay siete personas cuando el evento inicia. Bajan un par de jóvenes por una escalera que está a un lado de la tarima con piano que te preguntas cuándo rayos lo usarán, y toman un par de fotos. Sólo ellos, que muy seguramente han de ser empleados del área de literatura, porque no hay un solo periodista.
Comienzas a sospechar que a los periódicos locales les importan un carajo los eventos culturales si no están pagados o con invitados foráneos. Al final del evento no hay más de 15 personas y casi al salir llegan 3 más. ¡Menos de 20 asistentes! Eso no augura un futuro muy glorioso para un poeta maldito emergente. Te comienzas a cuestionar si la carrera literaria es fama, fortuna, mujeres o mínimo apoyo para viajes. ¿Y si te lanzas de vocal del gremio de literatura? Total, para hacer bola no te piden libros ni premios.
*Pasas al 9.
9
Pasas por un caguamón Indio calles antes de llegar a tu casa. Entras y avientas el libro de Bukowski a la cama donde tienes revistas de La Quincena, OFICIO, La Reynera y un Papeles de la Mancuspia. Todas esas publicaciones las conseguiste en eventos literarios. En el de hoy ni eso. Ni un mísero fanzine. Te preguntas de qué sirve pretender ser un rockstar. Sin embargo, todavía te quedan pocos ánimos te quedaron de tomar el bote de pintura para ir a rayonear la barda de Acción Poética.
¿Y la poesía para qué?
*Si decides no salir de tu casa, has sobrevivido a un día como Poeta Maldito. FIN.
*Si decides ir a vandalizar la barda de Acción Poética, ve al 10.
10
Caminas hasta la parada de camiones. Piensas un poco en cuánto le ha de gustar esa frase del tal Sabines a las ancianitas. A las quinceañeras no, porque las del barrio ni leen. Unos metros antes de llegar notas a un tipo con un overol manchado de blanco cubriendo el texto. Te le acercas para ver si es de los de limpieza de municipio.
-¿Qué hay, Don? ¿Lo mandaron a borrar esta chingadera?
-Sí, voy a poner algo del P'al Norte.
-Ah, pues mejor. Ese sí está chingón.
-¿Verdad que sí? -pregunta el tipo mirándolo de reojo.
Al día siguiente pasas y te topas con que en lugar de un poema, ahora está la frase de uno de los grupos invitados al Festival Musical. La poesía ha ganado una más.