Así lo dispone la reforma a la fracción II del Artículo 18 de la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, aprobada por el Congreso de la Unión y promulgada en el Diario Oficial de la Federación por el Presidente de la República.
Para declarar luto nacional se establece en el Decreto lo siguiente: “2 de Octubre: Aniversario de los caídos en la lucha por la democracia de la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco de la Ciudad de México, en 1968”.
Cada año, diferentes organizaciones democráticas a lo largo y ancho del país, salimos a la calle para expresar la exigencia y reclamo de justicia contra los asesinos, tanto autores intelectuales como materiales de la matanza de Tlatelolco, ordenada desde la residencia oficial de Los Pinos por el entonces Presidente, Gustavo Díaz Ordaz, y por el Secretario de Gobernación, Luis Echeverría Álvarez.
A 54 años permanece nuestra demanda para que se enjuicie a los asesinos, que no siga reinando la impunidad para estos criminales, cuya muerte los absolvió del sistema de justicia nada pronta ni expedita.
Los procesos a que fueron sometidos no pasaron de su presunción de inocencia en la mayoría de las actuaciones judiciales. Esto a pesar de la alternancia en el Poder Ejecutivo con titulares de diferente extracción partidista.
La deuda que se tiene con los jóvenes estudiantes abatidos jamás será olvidada, porque la sangre derramada de cientos de inocentes en la Plaza de las Tres Culturas nos reclama justicia.
A 54 años no hay castigo y tampoco ha llegado la justicia para quienes cayeron sacrificados ese día sangriento. Un hecho que jamás debe volver a repetirse.
Durante este nuevo aniversario luctuoso, como se ha venido haciendo año tras año, volvimos a tomar las calles en una marcha pacífica en memoria de los mártires estudiantiles.
Diferentes organizaciones democráticas, agrupaciones sociales y partidos políticos concurrimos para recorrer calles y avenidas del centro de la ciudad de Monterrey y concluir con un mitin en la Macro Plaza, donde se rendiría un merecido tributo a los mártires del 2 de Octubre.
Eso y mucho más merecen los rebeldes con causa, por participar con valentía en la lucha por las libertades democráticas, en la lucha contra la violencia y la represión, por el derecho de los hijos del pueblo a recibir educación superior, así como por fortalecer la autonomía universitaria.
En aquel entonces el derecho a manifestarse de estudiantes y maestros universitarios fue coartado violentamente, tras ser reprimidos y asesinados por elementos del Ejército Mexicano, por agentes de seguridad pública y por grupos paramilitares, como el grupo militar especial llamado “Batallón Olimpia”.
Fue por ello que el pasado domingo 2 de octubre, de manera enérgica, pero respetuosa, públicamente exigimos respeto a nuestros derechos de libre manifestación y de libertad de expresión, ya que se nos impidió desarrollar el acto político conmemorativo, al empalmarse con un evento musical religioso en la Explanada de los Héroes de la Gran Plaza.
Los organizadores no respetaron que era Día de Luto Nacional, ni repararon que la Bandera Mexicana ondeaba a media asta, en señal de luto.
Aunque hicimos efectivo el derecho a manifestarnos de manera libre y pacífica, desafortunadamente no tuvimos el derecho a la libertad de expresión en el mitin que cada año nos moviliza para reclamar justicia y demandar que nunca más se vuelvan a repetir actos de represión.
2 de Octubre… ¡ni perdón, ni olvido!
2 de Octubre… ¡no se olvida!