GOMEZ12102020

Volveré y seré millones
Ismael Vidales

Monterrey.- La célebre, esclarecida y bella expresión “VOLVERÉ Y SERÉ MILLONES” fue utilizada por mi hermano Raúl como título de uno de sus revolucionarios libros, editado en 1982 por la Comisión Evangélica Latinoamericana de Educación Cristiana (CELADEC), dicha editorial, como se advierte era un segmento de la iglesia católica comprometida con los pobres y acusada por los altos jerarcas de impulsar el marxismo, mi hermano fue uno de sus miembros más prominentes y en ello le fue la vida.

En el libro, la CELADEC lanza la pregunta ¿Nuestra reflexión sobre la fe se ha hecho para reafirmar aquellas “democracias dependientes, complementarias, integradas? Y se contesta “… de pronto nos damos cuenta de que no solamente nuestras democracias terminan siendo “gobernables”, sino que dentro de esa realidad nuestras iglesias y nuestras reflexiones sobre la fe terminan ayudando a que las cosas fundamentalmente no cambien.”

La CELADEC dice que el libro de Raúl Vidales contiene “…afirmaciones que fundamentalmente son signos de vida, aunque dentro de una realidad de muerte, en la que paradójicamente se genera el despertar de la esperanza de nuestros pueblos…”

Raúl escribió en el Prólogo “Se trata de desenmascarar el carácter “necrofílico” del sistema capitalista y la lógica de su proyecto antihumano, quiero también dejar constancia de la inquebrantable voluntad del pueblo por la vida colectiva en plenitud. Las muertes, al tiempo que son el precio histórico de la lucha contra toda opresión, significan también la certeza visionaria -como pasión utópica- de que el amanecer dejó de ser una tentación. Son muertes para la vida.” “Esto me lleva a afirmar que para el pueblo sencillo el hecho de creer en Dios y poder expresar esa fe es parte sustancial de su posibilidad de luchar. Ha sido y es una suerte poder compartir con él, también sencillamente, esta fe durante estos años. Porque estoy seguro de que es la misma fe histórica que hizo exclamar a Túpac Katari: “A mí me puedes matar, pero volveré y seré millones”.

Raúl murió el 30 de enero de 1995 en Morelia, había nacido el 28 de febrero de 1943, sus cenizas están depositadas según su voluntad en Lima, Morelia y Monterrey. Su libro, hoy casi imposible de conseguir, está estructurado en tres capítulos: La persistencia de los explotados, La certeza histórica de la raza y Cristianismo antiburgués. La lectura de esta obra provocó profundas reflexiones y muchas controversias, desaprobaciones e insultos, lo cual no era ninguna novedad ni le quitaba el sueño a mi hermano.

Además de las reflexiones derivadas del contenido de la obra, a mí me provocó otra reflexión respecto del título. Raúl dice que es una frase pronunciada por Julián Apaza Nina líder indígena peruano que tomó el nombre de Túpac Katari en homenaje al cacique Inca rebelde Túpac Amaru II. Julián Apaza fue capturado y sentenciado a morir descuartizado por cuatro caballos en la plaza del pueblo de paceño de Peñas, su mujer fue ahorcada después de ser sometida a torturas.

Muchos en Argentina dicen que la frase fue dicha por Eva Perón poco antes de morir. En 1962, José María Castiñeira de Dios compuso en homenaje a Evita la siguiente poesía: Yo he de volver como el día / para que el amor no muera / con Perón en mi bandera / con el pueblo en mi alegría./ ¿Qué pasó en la tierra mía/ desgarrada de aflicciones? / ¿Por qué están las ilusiones / quebradas de mis hermanos? / Cuando se junten sus manos / volveré y seré millones.

Tengo un ejemplar de Espartaco (Ed. Eneas, Buenos Aires, 1956) que en la página 14 y en la 11 de la versión on line dice “I will return and I will be millions. Volveré y seré millones” frase que fue usada para la versión cinematográfica de Stanley Kubrick (1960), protagonizada por Kirk Douglas.

Aún más, Ricardo Setaro tradujo la expresión “I will return and I will millions”, que Howard Fast autor de Spartacus puso en boca de un imaginario lugarteniente de Espartaco, que la dijo en agonía. En la escena, el gordo Flavio está sentado, como un guía del horror, al pie de la primera de las más de 6400 cruces –cada una con su crucificado– plantadas para escarmiento a lo largo de la Vía Apia, de Roma a Capua, y les cuenta a los jóvenes aristócratas romanos de frívolo y morboso paseo que ha visto y oído morir a ese esclavo. Flavio aclara que no es Espartaco, quien fue descuartizado y dispersos sus miembros; éste es Fairtrax, un lugarteniente, un galo que fue quien dijo: “Volveré y seré millones". ¿Cuál le gusta a Usted, para que sea el autor de tan hermosa frase?