No. 149 Lunes 10 de Noviembre de 2008 |
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Los uniformados se hallaron frente a un Chevy, semejante al de los ladrones, pero todo en color rojo, y comenzaron a disparar. Pero hete aquí que en el vehículo viajaba la familia Maldonado Aguilar, cuyos seis integrantes resultaron afectados: dos con lesiones de bala, dos con golpes y dos más con crisis nerviosa. El padre y conductor, Enrique Alberto Maldonado Aguilar, de 33 años, recibió un impacto de bala en el hombro izquierdo; su esposa, Yanet Guadalupe Cisneros, de 31, sufrió heridas en la frente, aparentemente por un rozón de bala y un golpe que se dio al impactarse contra el parabrisas del vehículo, cuenta el corresponsal del diario Reforma. Enrique, de 2 años, resultó con golpes en el rostro, pues su madre lo llevaba en brazos en el asiento delantero derecho. Karla, de 13, recibió un impacto de bala a la altura de la axila derecha, mientras que sus hermanas Jennifer y Jarely, de 6 y 4, respectivamente, sólo sufrieron crisis nerviosas. Karla, de 13 años, fue trasladada al Hospital Universitario, donde se reporta grave, mientras que el resto de la familia fue llevada al Hospital de Zona del IMSS para ser atendida. Gravísimo el “error” de los estúpidos policías. Ya han ocurrido casos similares en otras partes del país, que no se sabe si quedaron o no impunes. Pero éste, desde luego que no puede quedarlo. Lo que es una sorpresa fue que el secretario de Seguridad Pública de Nuevo León, Aldo Fasci Zuazua, decidió pedir licencia del cargo mientras se desarrollan las investigaciones. Un gesto de bonhomía, de responsabilidad, de honradez, que ya pudieran haber hecho los responsables, por ejemplo, de los hechos sangrientos del salón de fiestas News Divine, desde el momento en que ocurrieron los hechos, el 22 de junio de este año. Pero aquí, tanto el secretario de Seguridad Pública, Joel Ortega, como el procurador capitalino, Félix Cárdenas, se aferraron a su silla y no fue sino hasta que las cosas se pusieron color de hormiga que fueron cesados por el jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Cassaubón, quien en honor a la verdad estaba también obligado moralmente, si no a renunciar, sí a pedir licencia hasta que se aclararan los hechos. El funcionario estatal acudió al Hospital Universitario a visitar a los heridos del ataque de los policías, ocurrido esa madrugada en el sector de Contry, e informó que ya le había comunicado su decisión al secretario General de Gobierno, Rodrigo Medina. “Desde anoche tomé esta decisión, pensé que era lo más lógico, hay que dar la cara, le comuniqué al secretario de Gobierno, y más tarde le voy a comunicar al gobernador, porque es lo mejor que podemos hacer por la comunidad”, señaló Fasci. La actitud del funcionario habla espléndidamente de él. En última instancia, lo que hagan o dejen de hacer sus subordinados podría ser responsabilidad de él, por negligencia, o por no elegir sabiamente a sus colaboradores, en este caso los policías que están para cuidar el orden y no para cometer “errores” que cuestan vidas de inocentes. ¿Desea dar su opinión? |
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