m
616
2 septiembre 2010
15l
Google
 


 

ANÁLISIS A FONDO
La punta del iceberg
Francisco Gómez Maza

El escándalo de los 72, pero, cuántos, cuántos más
60 mil migrantes  desaparecieron entre 1998 y 2008

mPobre México: tan lejos de la luz, de dios, y tan cercada por la delincuencia organizada, la institucional y la fáctica, la de autoridades corruptas e impunes, la de cuello blanco, la de la que blanquea dinero sucio, la armada hasta los dientes, la que trasiega con estupefacientes prohibidos (que no tendrían que estarlos), la que comercia con carne humana, sobre todo de mujeres niñas y niñas niñas y niños, y migrantes desesperados por lograr el sueño americano, porque en sus lugares de origen morirían de hambre y, sobre todo, de ausencia de amor.

Lo dijimos ya: la masacre de los 72 inmigrantes en Tamaulipas, al noreste de México, pegadito a la frontera del miedo, la de Estados Unidos de Norteamérica, es sólo una de las puntas del iceberg de la violencia recrudecida a partir de que el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa le declaró la guerra al llamado crimen organizado y a las bandas que comercian con las drogas ilícitas.


La cantidad verdadera de migrantes indocumentados asesinados siempre será un misterio (¿o un secreto de Estado?), La Comisión de Derechos Humanos tiene registradas algunas cifras muy conservadoras: 198 secuestros masivos y casi diez mil víctimas en un período de seis meses en 2009. La cantidad de inmigrantes que perdieron contacto con sus familiares se desconoce. La desconocemos todos los periodistas. La medio conoce el ombudsman nacional y muchas organizaciones no gubernamentales defensoras de los derechos humanos y protectoras de migrantes sudamericanos y centroamericanos que cruzan la frontera suroriental para internarse en el estado, también suroriental, de Chiapas, en donde muchos, muchísimos dejan la zalea por las balas de ignorados sicarios o policías corruptos. La Cámara de Diputados de México dice que entre 1998 y 2008 han desaparecido  sesenta mil personas. ONG centroamericanas asegura que la cifra real es infinitamente más abultada. Del “Pulgarcito de América” – el inmemorial El Salvador, tierra del inmemorial Farabundo Martí, emigra una media de 300 personas al día para internarse en las selvas, acahuales y planicies chiapenses rumbo al “Sueño Americano”. El gobierno mexicano está atado de manos. No puede dar cifras de asesinatos de migrantes. O no quiere. Más bien creo creer que no las tiene. Que no es tan perverso.

De acuerdo con un reporte de Alberto Nájar, corresponsal der la BBC de Londres en México, la situación se agravó en los últimos tres años, cuando aumentaron los secuestros de indocumentados por bandas criminales mexicanas. Muchos pagaron la extorsión y no supieron de su familiar. A raíz de la masacre de los 72, cuya autoría es atribuida a “Los Zetas”, la banda de sicarios que parece ser ahora la dueña de amplias zonas sobre todo del norte mexicano, la secretaría de gobernación de México estableció un programa especial para combatir los secuestros de migrantes. La secretaría de gobernación de México, en otras partes del mundo, llamado “ministerio”, “descubrió” hasta ahora la vulnerabilidad de los migrantes… Tras la matanza de los 72 indocumentados en Tamaulipas, el gobierno federal presentó la “Estrategia Integral para la Prevención y Combate del Secuestro de Migrantes”, que incluye cinco grandes líneas de acción: colaboración interinstitucional para la protección de éstos y combate a la trata de personas; instrumentar operativos de inteligencia para desmantelar las redes de explotación y abuso a estas personas; políticas para desalentar la migración indocumentada; cambios legales para el castigo más eficiente de delitos asociados, y acciones de atención a víctimas. Y le faltó una operación limpieza en los cuerpos de seguridad policiales y militares, sobre todo entre los agentes del Instituto Nacional de Migración. Mientras no se recomponga el tejido institucional, se acabe con el involucramiento de autoridades con las bandas armadas del crimen, y la impunidad de que gozan, ninguna “Estrategia Integral para la Prevención y Combate del Secuestro de Migrantes” tendrá éxito, como no ha tenido éxito la persecución de las bandas de narcotraficantes. La violencia se ha atizado, el número de asesinados es escalofriante, los detenidos son muchos, pero pocos los condenados, y la detención de “La Barbie” es sólo un espectáculo mediático.

No existe un registro de cuántos inmigrantes se pierden en el camino, le dijo a la BBC Gilma Pérez, del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas de El Salvador. En El Salvador, por ejemplo, la Policía Internacional tiene 50 denuncias de desaparición de inmigrantes. Y en Honduras, uno de los países con mayor salida de personas en la región, hay 600 casos documentados. Más allá de los números, cuando un inmigrante indocumentado desaparece, el mayor impacto ocurre en su familia. En este problema, las autoridades de la región tienen mucha responsabilidad porque han desatendido el fenómeno de la migración indocumentada. "Los migrantes en tránsito están en el olvido", de acuerdo con Gilma Pérez. Y Edith Zavala, de Honduras, completa: "Es hora que los gobiernos de Centroamérica asuman su responsabilidad… En México hay una cacería humana contra los indocumentados".

http://analisisafondo.blogspot.com/
http://lacomunidad.elpais.com/analisisafondo/2010/9/1/analisis-fondo-punta-del-iceberg
analisisafondo@cablevision.net.mx
analisisafondo@gmail.com

 

Para compartir, enviar o imprimir este texto,pulse alguno de los siguientes iconos:

¿Desea dar su opinión?

Su nombre :
Su correo electrónico :
Sus comentarios :

 

 

toddind

 

dts

 

80pind

 

 

Para suscripción gratuita: