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954 21 Diciembre 2011

MOVIMIENTOS UNIVERSITARIOS EN LA DÉCADA DE LOS SESENTA, II
Los seis grandes movimientos

Carlos Ruiz Cabrera

M
onterrey.-
Los seis movimientos universitarios referidos enseguida, han sido seleccionados por poseer dos rasgos comunes: su impacto dentro y fuera de la universidad, y su influencia posterior en la vida  de la Universidad de Nuevo León y en muchos de sus estudiantes y profesores.

Podemos afirmar que los principales movimientos universitarios nuevoleoneses de la década de los sesenta gravitaron en torno a seis asuntos relacionados con: 1) las expresiones culturales; 2) el nacimiento y consolidación del sindicato universitario; 3) los cambios a planes de estudio; 4) la precariedad económica de la universidad; 5) el movimiento estudiantil-popular de 1968; y 6) el movimiento por la autonomía; asuntos que a su vez determinaron seis grandes movilizaciones universitarias específicas.

Podemos afirmar, también, que dichas movilizaciones tuvieron su contraparte: en diversos organismos anticomunistas, como la Cruzada Regional Anticomunista, el Movimiento Familiar Cristiano, la Unión Nacional de Padres de Familia y el Frente Pro Dignidad Universitaria, y en los periódicos El Norte y El Sol, todos voceros, en ese entonces, de los grupos que se distinguieron por oponerse a la implantación de los libros de texto gratuitos, oposición que culminaron con la manipulada  manifestación del 2 de febrero de 1962, frente al Palacio del gobierno estatal.

Refirámonos, pues, a las seis grandes movilizaciones y los asuntos que las inspiraron, sin dejar de reconocer que antes y entre unas y otras, se dieron múltiples sucesos universitarios que, por la naturaleza de este evento, es imposible describir a detalle en la presente ocasión.

Primera gran movilización (1963)
La primera gran movilización universitaria de la década que nos ocupa se da en Sabinas Hidalgo, Nuevo León, dentro del marco de las expresiones culturales. Sucede cuando los estudiantes más progresistas del estado, en su mayoría universitarios y normalistas, convocan al denominado Primer Festival de la Juventud por la Paz, la Amistad y la Liberación Nacional, a realizarse los días 13 y 14 de abril de 1963.

Dicho Festival fue organizado sobre todo por jóvenes pertenecientes o simpatizantes del Partido Comunista Mexicano, del Movimiento de Liberación Nacional —fundado y alentado por el expresidente mexicano, general Lázaro Cárdenas del Río—, del Club Juvenil Demócrata —de Sabinas Hidalgo— y de la Liga Comunista Espartaco.

Respecto al Festival, una nota del periódico sabinense Semana del jueves 21 de marzo de 1963 asienta: “Una gran diversidad de actividades comprenden el plan general  a desarrollarse, incluyendo una exposición de pintura y dibujo, encuentros deportivos y de atletismo, concursos de oratoria, ajedrez y declamación, proyección de películas y la representación de una obra dramática.

“Prominentes figuras de la izquierda mexicana estarán presentes en el mencionado festival, tales como el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, el novelista Carlos Fuentes, los periodistas Víctor Rico Galán y Renato Leduc, y los secretarios generales de la Confederación Campesina Independiente Ricardo Orona y Ramón Danzos Palomino.

“Existe verdadero interés entre los jóvenes sabinenses por el mencionado festival… nos alegramos de que, culturalmente hablando, este tipo de actividades se repitan.”

Sin embargo, en tanto los sectores sociales más progresistas publicitaban el Festival, las fuerzas más retrógradas de Sabinas se organizaban con el fin de impedir que se realizara. Para ello se valieron de un Comité Anti-Comunista, el cual integró un Comité de Vigilancia encargado de espiar y delatar todo lo relativo a una manifestación  pro-festival prevista para el día 31 de marzo. Tres días antes habían publicado en el periódico Semana, un desplegado en el que expresaban:

Sabinense:
El próximo 31 de marzo tienes una cita en la “Plaza Nueva”. Una cita de Mexicanidad y contra el comunismo.
Acude a esta gran concentración y con ello demostrarás tu amor a México.
Porque… México ¡Sí! Comunismo ¡No!

Aunque desde antes del 31 de marzo los ánimos de los partidarios y contrarios al Festival se venían caldeando cada vez más, a través de acusaciones mutuas, las citas transcritas antes reflejan el ambiente ríspido que imperaba en Sabinas en aquellos días.

Así que todo hizo crisis el viernes 12 de abril, un día antes de la inauguración del Festival, cuando, por una parte, miembros del Club Juvenil Demócrata instalan aparatos de sonido en una casa frente a la escuela “Manuel M. García”, invitando al pueblo de Sabinas a asistir al acto inaugural en la Plaza Venustiano Carranza, y a trasladarse después a la escuela “Barrio de Sonora”, donde se había montado una exposición de pinturas de la Escuela de Artes Plásticas de la Universidad de Nuevo León, y de libros sobre la vida y costumbres de otros países: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Cuba, China, Polonia y Checoeslovaquia, adornada con las banderas de esas naciones.

Y por otra parte, cuando la noche del mismo viernes 12, el grupo anticomunista recorre las calles con un aparato de sonido invitando al pueblo a que no asistiera al Festival, pues quienes participaban en él “estaban adoctrinados por agentes comunistas que ‘…echarían a perder las conciencias con sus prédicas anticristianas…’”, según lo publicó el periódico Semana el domingo 21 de abril.

Llegado el sábado 13, los asistentes al Festival se reunieron en la Escuela Club de Leones “Profr. Margarito Martínez Leal”, desfilando por las calles rumbo a la Plaza Venustiano Carranza. A su vez, sus contrarios —unos doscientos— se congregaron en la maderería El Salto, en donde decidieron echar fuera de su sitio a quienes ellos llamaban “los comunistas”, y en un acto vandálico irrumpieron en el local donde se efectuaba el Festival, apropiándose de las banderas que adornaban los salones, destruyendo a su paso pinturas, libros y dibujos de la exposición, y desatando la violencia dirigida sobre todo a los principales organizadores del Festival y a las jóvenes estudiantes de la Normal de Galeana y de la Secundaria de Hidalgo, muchas de las cuales fueron vejadas.

Es aquí cuando intervienen los policías de Sabinas y del Estado ─ésta al mando del Coronel Miguel Bravo Carpinteiro, presente en Sabinas para vigilar el evento juvenil ya autorizado oficialmente—, que para terminar con aquella gresca colocaron en varios camiones a los delegados al Festival, trasladándolos a Monterrey, donde fueron “fichados” al arribar a la Inspección General de Policía, hecho que provocó airadas protestas de los universitarios ante las autoridades policíacas estatales.

Después de hacer fracasar el Festival, el mismo domingo por la tarde, el grupo anticomunista —unos cien— se dedicó a recorre las calles arengando a los padres de familia para que no enviaran a sus hijos a las escuelas pues, decían, una gran parte del magisterio sabinense pertenecía a la facción comunista, llegando a pedir la expulsión de algunos de ellos.

Ante esta escalada, enviado por el gobernador Eduardo Livas Villarreal, se presentó en Sabinas el profesor Humberto Ramos Lozano, Secretario General de Gobierno, quien dirigiéndose al pueblo sabinense advirtió a los anticomunistas que el Estado castigaría fuertemente a aquellos obstinados en seguir causando disturbios; así mismo, que las escuelas públicas permanecerían abiertas para continuar las labores escolares, lo cual sucedió así, ante la presencia de la policía estatal, presencia extendida hasta el lunes 15.

Los opositores al Festival fueron considerados como “luchadores por un México Social Cristiano”, según lo expresara más tarde el profesor Alejandro Avilés, miembro del comité ejecutivo nacional de la Unión Nacional de Acción Cívica, en una conferencia dictada en Monterrey, de la cual da constancia el diario El Porvenir en su edición del 26 de noviembre de 1965.

Entre aquellos exaltados anticomunistas sabinenses destacaron los señores Ruperto González, Juan Manuel Viejo, Conrado Castillo, Amado Villarreal y Rogelio H. Salinas Flores, quien publicó un artículo en el periódico El Porvenir, el 13 de marzo, aseverando que había infiltraciones comunistas en el magisterio.

Y en el campo  de los estudiantes que organizaron, impulsaron o apoyaron en Sabinas o desde Monterrey el Festival, sobresalen entre otros, Celso Garza Guajardo, Arturo Delgado Moya, Sócrates Rizzo García —estos tres, integrantes del Comité Estatal Preparatorio del Festival—, Tomás González de Luna, Mario Curzio Rivera, Miguel de León Platón, José Luis Sustaita de los Reyes, Óscar Guajardo Gutiérrez, Francisco Sepúlveda, Manuel Mallén, Ernesto Rodríguez, Roberto Quintanilla Mollar, Julián Barrera, Gil Torres, Raúl Cantú, Ricardo Oziel Flores, Juan López Moreno, Javier Exiquio Santos, Ismael López, Héctor Escamilla Lira, Mauro Saldaña Quiñones, Refugio López, Pedro Javier González Núñez, Francisco Gutiérrez, Mateo A. Sáenz, José Antonio López, Óscar González Cortina, Víctor Hugo López, Virginia Palacios, Isidro Guajardo Ramírez, María de los Ángeles López, Rosalinda Robledo, Juanita Ramírez, Olga Oropeza y Lourdes Velasco Gutiérrez, todos ellos apoyados por un sector importante del magisterio de Sabinas.

Expulsados de Sabinas, muchos jóvenes participantes en aquel Festival aportarán su esfuerzo y experiencia a futuras luchas universitarias.

Antes de cerrar este apartado, quiero rendir un sentido homenaje a tres hombres dignos que no debemos olvidar; ellos son el profesor Modesto González, director de la Escuela “Margarito Martínez Leal”, quien facilitó el plantel a su cargo para la exposición y los encuentros deportivos; el señor Guadalupe Moreno, vecino de dicha escuela, que refugió en su casa y defendió a los jóvenes que huían del grupo enardecido de golpeadores; y el profesor Rubén H. Mascareñas Valdez, quien era director del periódico Semana y que en 2005 publicó El Sabinazo un brote democrático, fuente imprescindible de consulta para el estudio de aquel fenómeno socio-cultural, donde asienta, en la página 2, lo siguiente: “El Sabinazo es el nombre de un golpe provocado por intereses políticos y económicos de los grupos poderosos de Sabinas, Hidalgo, Nuevo León, contra el llamado Primer Festival de la Juventud por la Paz, la Amistad y la Liberación Nacional… y que fue abortado por la intransigencia de los grupos fanáticos que lo atacaron alevosamente cuando de manera pacífica trataba de mostrar una alternativa a la forma de gobierno dominante.”

Mañana: “Segunda gran movilización”

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La Quincena Nº92

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